viernes, 20 de febrero de 2026

¿SE PUEDE EQUIVOCAR LA IGLESIA EN CUESTIONES DE FE?


 

La totalidad de los fieles no puede equivocarse en la fe, porque Jesús prometió a sus discípulos que les enviaría el Espíritu de la verdad, que los sostendría en la verdad (Jn 14,17).

 

Así como los discípulos creyeron de corazón en Jesús, un cristiano cuando pregunta por el camino de la vida puede fiarse completamente de la IGLESIA. Dado que Jesús mismo encargó a sus APÓSTOLES el ministerio de la enseñanza, la Iglesia tiene un MAGISTERIO y no puede callar.

Ciertamente miembros aislados de la Iglesia pueden equivocarse e incluso cometer faltas graves, pero en su conjunto la Iglesia no puede desviarse de la verdad de Dios. La Iglesia es portadora a través de los tiempos de una verdad viva que es mayor que ella misma. Se habla del depositum fidei, del depósito de la fe que hay que custodiar. Si esa verdad es negada o deformada públicamente, la Iglesia debe hacer resplandecer de nuevo «lo que se ha creído en todas partes, siempre y por todos» (san Vicente de Lérins 450.

Evangelio del 21 de febrero 2026 Lucas 5, 27-32


 


En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores para que se conviertan".

Reflexión

“SÍGUEME”.

Leví, considerado pecador y marginado por su oficio, no duda. Deja todo y sigue a Jesús. Este gesto nos habla de la fuerza transformadora de la mirada y la confianza de Cristo. No importa el pasado ni la reputación; lo que importa es la disposición del corazón para responder.

Más adelante, cuando Jesús comparte la mesa con publicanos y pecadores, los fariseos cuestionan su conducta. Pero Él responde con una enseñanza profunda: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a la conversión.”

Esta frase nos recuerda que la misericordia está en el centro del mensaje cristiano. Jesús no excluye, no señala con desprecio, sino que se acerca, sana y ofrece una nueva oportunidad.

¿Estamos dispuestos a levantarnos y seguir cuando Dios nos llama?

¿Somos capaces de mirar a los demás con misericordia y no con juicio?

Este relato es un recordatorio de que nadie está fuera del alcance del amor de Dios y que cada encuentro con Él puede ser el inicio de una vida nueva. 

jueves, 19 de febrero de 2026

¿CÓMO SABEMOS QUÉ ES LO QUE PERTENECE A LA VERDADERA FE?

 


La verdadera fe la encontramos en la Sagrada Escritura y en la Tradición viva

de la IGLESIA.

 

El NUEVO TESTAMENTO ha surgido de la fe de la Iglesia. Escritura y Tradición van unidas. La transmisión de la fe no se da en primer lugar a través de textos. En la Iglesia antigua se decía que la Sagrada Escritura estaba escrita «más en el corazón de la Iglesia que sobre pergamino». Ya los discípulos y los APÓSTOLES experimentaron la nueva vida ante todo a través de la comunión de vida con Jesús. A esta comunión, que se continuó de un modo diferente tras la Resurrección, invitaba la Iglesia naciente a los hombres. Los primeros cristianos «perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones» (Hch 2,42). Estaban unidos entre sí y sin embargo tenían espacio para otros. Esto es lo que constituye la fe hasta hoy: los cristianos invitan a otros hombres a conocer una comunión con Dios, que desde los tiempos de los apóstoles se ha mantenido inalterada en la Iglesia católica.

Evangelio del 20 de febrero 2026 Mateo 9, 14-15

 



En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".

 

Reflexión

 

Este pasaje nos recuerda que la fe no es solo sacrificio o norma externa, sino encuentro vivo. Cuando Dios se hace cercano, el corazón se llena de gozo. El ayuno y las prácticas religiosas tienen sentido, pero deben nacer del amor y del momento oportuno, no de la costumbre vacía.

 

La imagen del esposo nos invita a vivir la relación con Dios como una fiesta de presencia: reconocer cuándo es tiempo de celebrar su cercanía y cuándo es tiempo de espera y conversión. En ambos momentos, lo esencial es mantener el corazón unido a Él.

La erosión de la verdad a través del lenguaje. Reflexión 20260222

 


 


I DOMINGO DE CUARESMA Ciclo A    

Domingo 22 de Febrero 2026

 

ANTÍFONA DE ENTRADA.

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida (Cfr. Sal 90, 15-16).

 

No se dice Gloria

 

ORACIÓN COLECTA. CONCÉDENOS.

Dios todopoderoso, que, por las prácticas anuales del sacramento cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

            Monición: En la primera lectura escucharemos que el hombre y la mujer, desde el inicio de su existencia, quieren ser dueños de sus decisiones prescindiendo de Dios. Cuando esto sucede entra el pecado. Escuchemos.

 

PRIMERA LECTURA

(Gén 2, 7-9; 3, 1-7) Del libro del Génesis

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?".

La mujer respondió: "Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: 'No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir'".

La serpiente replicó a la mujer: "De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 50)

R. Misericordia, Señor, hemos pecado.

L. Portu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. / R.

L. Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. / R.

L. Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. / R.

L. Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. / R.

 

Monición: San Pablo, en la segunda lectura, afirma con claridad que la desobediencia de un hombre nos atrajo la condenación; por la obediencia de Cristo, recibimos gracia, salvación y vida. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA (Rom 5, 12-19)

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.

Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.

En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo!

Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Mt 4, 4)

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

 

Monición: Jesús, en el evangelio de hoy, es conducido por el Espíritu al desierto para un tiempo de oración y ayuno. Ahí lo sorprende el demonio proponiéndole un mesianismo triunfal que Jesús rechaza. Escuchemos.

 

EVANGELIO (Mt 4, 1-11)

Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: "Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". Jesús le respondió: "Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios'.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna". Jesús le contestó: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dio".

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras y me adoras". Pero Jesús le replicó: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirá".

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

Palabra del Señor. A. Gloria a ti, Señor Jesús.

           

PROFESIÓN DE FE

 

CREDO de los Apóstoles

 

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

 

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Hermanos, imploremos la misericordia divina en favor de todos los hombres y supliquemos a Dios el perdón para cuantos hemos pecado. Oremos diciendo:

TODOS: Señor, ten piedad.

1.         Para que, en este tiempo de Cuaresma, Dios conceda a todos los fieles la fuerza necesaria para luchar contra el mal, convertirse de su mala conducta y retornar al camino del bien. Roguemos al Señor.

2.         Para que quienes abundan en bienes de la tierra usen sus riquezas en provecho de los necesitados y no vivan absortos en los bienes de este mundo. Roguemos al Señor.

3.         Para que quienes se han alejado de la Iglesia a causa de nuestros escándalos se reincorporen a la familia de Dios, y a nosotros el Señor nos otorgue su perdón. Roguemos al Señor.

4.         Para que nuestros corazones lleguen a ser, por medio de la penitencia cuaresmal, aquella tierra fecunda en la que la palabra de Dios produce fruto del ciento por uno. Roguemos al Señor.

Intenciones de la Iglesia local.

Sacerdote: Dios nuestro, que conoces la fragilidad de la naturaleza humana, escucha las oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu palabra, para que venza las tentaciones del Maligno y llegue, con gozo, a las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor. TODOS: Amén.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS. Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este santo sacramento cuaresmal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

PREFACIO I DE CUARESMA

Significado espiritual de la Cuaresma

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Por él concedes bondadosamente a tus fieles anhelar gozosos, año tras año, con el alma purificada, las solemnidades de la Pascua, para que dedicados con mayor entrega a la oración y a las obras de caridad, por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser plenamente hijos tuyos. Por eso, con los ángeles y los arcángeles, con los tronos y dominaciones y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN.

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4, 4).

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20260222

 


«La misma creación natural es, para cada cristiano, verdadero adoctrinamiento que lo lleva a la adoración de Dios, ya que el cielo y la tierra, el mar y cuanto en ellos hay manifiestan I bondad y la omnipotencia de su Autor, y la admirable belleza de todos los elementos que le sirven está pidiendo a la creatura inteligente una acción de gracias. Pero cuando se avecinan estos días, consagrados más especialmente a los misterios de la redención de la humanidad, estos días que preceden a la fiesta pascual, se nos exige, con más urgencia, una preparación y una purificación del espíritu. Porque es propio de la festividad pascual que toda la Iglesia goce del perdón de los pecados, no sólo quienes nacen en el sagrado bautismo, sino también los que, desde hace tiempo, se cuentan ya en el número de los hijos adoptivos. Pues bien, si los hombres nacen a la vida nueva principalmente por el bautismo, como a todos nos es necesario renovarnos cada día de las manchas de nuestra condición pecadora, y no hay nadie que no tenga que ser cada vez mejor en la escala de la perfección debemos esforzarnos para que nadie se encuentre bajo el efecto de los viejos vicios el día de la redención. Por ello, en estos días, hay que poner especial cuidado y devoción en cumplir aquellas cosas que los cristianos deben realizar en todo tiempo; así viviremos, en santos ayunos, esta Cuaresma de institución apostólica, y precisamente no sólo por el uso menguado de los alimentos, sino sobre todo ayunando de nuestros vicios. Y no hay cosa más útil que unir los ayunos santos y razonables con la limosna, que, bajo la única denominación de misericordia, contiene muchas y laudables acciones de piedad» (San León Magno [c. 390 - 461] 45 0 Papa de la Iglesia. Sermón 6 sobre la Cuaresma, 1-2).

 

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20260222

 

Una de las condiciones básicas para alcanzar una existencia verdaderamente humanizadora y plena es la responsabilidad ética. No se puede vivir en libertad, si uno no reflexiona y se hace cargo de la tarea de contrastar el bien con el mal. En las circunstancias cambiantes de la historia, podemos incurrir en confusiones lamentables: llamamos con palabras altisonantes —transformación histórica, cambio de paradigma— a viejas formas de gobierno autoritarias. Delitos crasos y burdos como los homicidios y en particular los feminicidios, no tienen justificación alguna. Son barbaries y nada más. Provocan tanto sufrimiento que no pueden encontrar ningún atenuante moral. Los violentos no tienen ninguna justificación que alegar. Los cristianos tenemos un referente incuestionable: El Evangelio nos presenta la figura de Jesús como un hombre pleno, libre de autoengaños.

miércoles, 18 de febrero de 2026

¿Por qué transmitimos la fe?

 



Transmitimos la fe porque Jesús nos encarga: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos» (Mt 28,19).

 

Ningún cristiano auténtico deja la transmisión de la fe sólo en manos de los especialistas (maestros, sacerdotes, misioneros). Uno es cristiano para los demás. Esto quiere decir que todo cristiano auténtico desea que Dios llegue también a los demás. Se dice: «¡El Señor me necesita! Estoy bautizado, confirmado y soy responsable de que las personas de mi entorno tengan noticia de Dios y 'lleguen al conocimiento de la verdad'» (1 Tim 2,4b). La Madre Teresa empleaba una buena comparación: «A menudo puedes ver cables que cruzan las calles. Antes de que la corriente fluya por ellos no hay luz. El cable somos tú y yo. ¡La corriente es Dios! Tenemos el poder de dejar pasar la corriente a través de nosotros y de este modo generar la luz del mundo JESÚS o de negarnos a ser utilizados y de este modo permitir que se extienda la oscuridad».

Evangelio del 19 de febrero 2026 Lucas 9, 22-25



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?".

Reflexión

Seguir a Jesús, el hombre pleno y libre de autoengaños, requiere la madurez de aceptar que la verdadera libertad tiene un costo. La plenitud no se alcanza acumulando poder o éxito bajo discursos falsos, sino en la entrega honesta y en la fidelidad a la justicia, incluso cuando el mundo nos presiona para mirar hacia otro lado. 

El Discernimiento: Una Vocación Cristiana

 

 


Ser cristiano no es solo cumplir ritos, sino asumir una responsabilidad ética en la historia. Dios nos ha dado la libertad, pero esa libertad se marchita si no la ejercitamos en el discernimiento entre el bien y el mal.





Como pastores y fieles, debemos estar alerta. El mundo a menudo disfraza la injusticia con términos técnicos o promesas de progreso ("cambio de paradigma"). Sin embargo, el Evangelio nos enseña que el árbol se conoce por sus frutos. Si el fruto es autoritarismo o desprecio por la dignidad humana, ese árbol no viene de Dios.


Ante el dolor de las víctimas de homicidio y el feminicidio, no hay "explicación política" que valga. Para el cristiano, la vida es sagrada. Cualquier intento de justificar la violencia es una forma de barbarie que contradice el mandato del amor. No podemos ser tibios: donde hay violencia, no está el espíritu de Jesús.


Nuestra meta es la configuración con Cristo. Él es el hombre "libre de autoengaños". Seguirle significa tener la valentía de llamar al pecado por su nombre y a la justicia por el suyo. La madurez espiritual consiste en hacernos cargo del prójimo y de nuestra propia coherencia ética.

martes, 17 de febrero de 2026

Evangelio del 18 de febrero 2026 Mateo 6, 1-6. 16-18

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará".

 

Reflexión

 

Este pasaje nos advierte contra el deseo de ser vistos, admirados o reconocidos por los demás, porque esa búsqueda de aprobación humana vacía el sentido espiritual del acto.

Debemos redescubrir el valor de lo oculto, de lo íntimo, de lo que solo Dios ve. Nos recuerda que lo más valioso no necesita ser mostrado, sino vivido con autenticidad. La recompensa no está en los aplausos, sino en la comunión silenciosa con el Padre que ve en lo secreto.


lunes, 16 de febrero de 2026

Evangelio del 17 de febrero 2026 Marcos 8, 14-21

 



En aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca, se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: "Fíjense bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes". Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes".

Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil hombres?" Ellos le contestaron: "Doce". Y añadió: "¿Y cuántos canastos de sobras recogieron cuando repartí siete panes entre cuatro mil?" Le respondieron: "Siete". Entonces él dijo: "¿Y todavía no acaban de comprender?".

Reflexión

A menudo somos como esos discípulos: nos obsesionamos con el "único pan" que nos falta (nuestros problemas actuales), olvidando las "canastas llenas" que Dios ya ha puesto en nuestra vida anteriormente.

Evangelio del 16 de febrero 2026 San Marcos 8,11-13



En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por qué esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará ninguna señal".

Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Reflexión

Este Evangelio nos invita a preguntarnos: ¿Qué señales estoy pidiendo yo para confiar? Quizás el suspiro de Jesús hoy sea por nuestra falta de atención a los "pequeños signos" que ya nos rodean: un gesto de bondad, la naturaleza o la paz interior.



 

viernes, 13 de febrero de 2026

¿QUÉ NOS MUESTRA DIOS DE SÍ CUANDO NOS ENVÍA A SU HIJO?

 


En Jesucristo Dios nos muestra toda la profundidad de su amor misericordioso.

Por medio de Jesucristo el Dios invisible se hace visible. Se hace hombre como nosotros. Esto nos enseña hasta dónde alcanza el amor de Dios. Lleva toda nuestra carga. Anda todos los caminos con nosotros. Está en nuestro abandono, nuestro dolor, nuestro miedo ante la muerte. Está allí donde no podemos avanzar más, para abrirnos la puerta hacia la Vida.

Evangelio del 14 de febrero 2026 Marcos 8, 1-10

 



En aquellos días, vio Jesús que lo seguía mucha gente y no tenían qué comer. Entonces llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da lástima esta gente: ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van a desmayar en el camino. Además, algunos han venido de lejos".

Sus discípulos le respondieron: "¿Y dónde se puede conseguir pan, aquí en despoblado, para que coma esta gente?" Él les preguntó: "¿Cuántos panes tienen?". Ellos le contestaron: "Siete".

Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y se los fue dando a sus discípulos, para que los distribuyeran. Y ellos los fueron distribuyendo entre la gente.

Tenían, además, unos cuantos pescados. Jesús los bendijo también y mandó que los distribuyeran. La gente comió hasta quedar satisfecha, y todavía se recogieron siete canastos de sobras. Eran unos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se embarcó con sus discípulos y llegó a la región de Dalmanuta.

 

Reflexión

 

Este pasaje nos recuerda que Dios no es lejano ni ajeno a nuestras carencias. La compasión de Jesús nace del corazón y se transforma en gesto concreto. Con siete panes y unos pocos peces —algo que parecía insuficiente— realiza un milagro que sacia a miles y todavía sobra.

La enseñanza es profunda: cuando ponemos en manos de Dios lo poco que tenemos, Él lo multiplica. A veces sentimos que nuestras fuerzas, recursos o talentos son escasos, pero en el amor y la confianza se vuelven abundancia.

Este evangelio nos anima a confiar, a ser generosos y a recordar que la verdadera abundancia nace de la compasión y del compartir.

¿Cómo se revela Dios en el Antiguo Testamento?

 



 

En el ANTIGUO TESTAMENTO Dios se revela como el Dios que ha hecho el mundo por amor y que es fiel al hombre incluso cuando éste se separa de él por el pecado.

 

Dios se da a conocer en la historia:

Sella con Noé una Alianza para salvar a todos los seres vivos.

Llama a Abraham para hacer de él «padre de muchedumbre de pueblos» (Gén 17,5b) y bendecir en él a «todas las familias de la tierra» (Gén 12,3b).

El pueblo de Israel, nacido de Abraham, será su propiedad personal.

Dios se da a conocer a Moisés por su nombre. Su nombre misterioso [YAHVÉ] significa «Yo soy» (Éx 3,14).

Libera a Israel de la esclavitud en Egipto, sella una alianza en el Sinaí y por medio de Moisés da a su pueblo la ley.

Una y otra vez envía Dios profetas a su pueblo, para llamarlo a la conversión y a la renovación de la Alianza.

Los profetas anuncian que Dios establecerá una Alianza nueva y eterna, que realizará una renovación radical y la redención definitiva.

Esta Alianza estará abierta a todos los hombres.

Evangelio del 13 de febrero 2026 Marcos 7, 31-37

 



En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!" (que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.

Él les mandó que no le dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos".

 

Reflexión

 

Jesús no busca el espectáculo. Al llevar al hombre aparte, establece una relación personal y directa. Esto nos recuerda que, para sanar nuestras "sorderas" interiores (el egoísmo, la indiferencia o el miedo), a menudo necesitamos buscar momentos de silencio y retiro, lejos del ruido cotidiano, para escuchar la voz de Dios.

Los oídos: Representan nuestra capacidad de acoger la palabra de los demás y de Dios.

La lengua: Representa nuestra capacidad de anunciar la verdad y expresar amor.

Jesús nos invita a romper las barreras que nos mantienen aislados, recordándonos que el ser humano está diseñado para el encuentro y el diálogo.

 

Reflexión final: ¿Qué es aquello que hoy me impide escuchar con claridad o hablar con bondad? Quizás hoy necesitemos pedirle a Jesús que toque nuestros sentidos para volver a conectar con quienes nos rodean.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Evangelio DEL 12 DE FEBRERO 2026 Marcos 7, 24-30

 



En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.

Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: "Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". La mujer le replicó: "Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños".

Entonces Jesús le contestó: "Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija". Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.

 

Reflexión

 

La misericordia de Dios supera toda frontera humana porque no depende de la nacionalidad, la cultura, el pasado o la condición social. Jesús se encuentra en territorio extranjero y allí realiza el milagro. Donde hay sufrimiento y fe sincera, allí se hace presente el amor divino.

La mujer no pertenece al pueblo elegido, pero muestra una confianza inquebrantable. No exige, no se ofende, no abandona; insiste con humildad y seguridad. Su fe nace del amor y del dolor, y esa combinación la hace auténtica.

Revisemos nuestra vida. Tal vez hemos pensado que estamos lejos de Dios por errores del pasado, por dudas, por heridas o por no sentirnos “suficientemente buenos”. Pero este texto nos recuerda que la distancia no es un obstáculo para Dios. A veces, precisamente en la conciencia de nuestra necesidad nace una fe más pura y profunda.

RAÍCES DE NUESTRA FE 20260215

 



Período de decadencia de los Padres de la Iglesia (siglo V-VIII). Este período lo sitúan desde la muerte de San Agustín (año 430) hasta el final de la era patrística. Es un período de lenta decadencia, causada por las invasiones bárbaras en Occidente y el despotismo de los emperadores en Oriente. No existen grandes obras y los pocos escritos adolecen de originalidad. Esto no impide que hayan aparecido en Oriente y en Occidente grandes figuras, como san Juan Damasceno y san Gregorio Magno. Evidentemente, son excepciones que no disminuyen este calificativo de todo este período. La importancia de los Padres de esta época consiste sobre todo en haber conservado los tesoros del saber teológico antiguo, actuando de esta manera como vínculo con el mundo antiguo en decadencia. Tuvo el mérito de poner las bases de la civilización medieval posterior. Ya mencionábamos que son pocas las figuras que brillan en el firmamento de la teología y, además, son cada vez menos significantes. El contexto político y religioso en el cual se encuentran los Padres de este período era muy diverso en Oriente y Occidente. En el Oriente la teología depende de la guía de los soberanos inteligentes y enérgicos, como Justiniano. Florecen los estudios filosóficos, teológicosyjum dicos. En cambio, en Occidente, durante el siglo V, las invasiones de los bárbaros son cada vez más frecuentes y desastrosas. Providencialmente, gracias a las intuiciones e iniciativas de San Benito, abad (c 480-547), en Occidente nace el monaquismo, que se convierte en la última roca sólida de la cultura latina y, por tanto, también de la teología.

 

EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20260215

 



«Por esto que dice: Hasta que no pasen el cielo y la tierra, manifiesta que éstos, a pesar de su grandeza -como nosotros creemos-, habrán de desaparecer. O llama pequeños los sucesos de la pasión y muerte del Señor, la que si alguno no confiesa -considerándola vergonzosa- será pequeño -esto es, el último y casi nulo-, pero al que la confiesa se le promete la gloria de una gran vocación en el cielo. De donde sigue: El que hiciere, pues, y enseñare, se llamará grande en el Reino de los Cielos. Con tan magnífico exordio empezó a plenificar la obra de la ley antigua y a anunciar a sus Apóstoles que no les será posible la entrada en el Reino de los Cielos si no aventajan a los fariseos en justicia. Esto es lo que manifiesta cuando dice: Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor... O bien el que trata como vacío al que está lleno del Espíritu Santo, se hace reo ante el concilio de los santos, como si hubiere de pagar la ofensa hecha al Espíritu Santo, con la reprensión de jueces santos. Una vez obtenida la paz humana manda volver a la divina, para pasar de la caridad de los hombres a la de Dios, y por ello sigue: Y entonces ven a ofrecer tu ofrenda. El Señor quiere que no pasemos ningún tiempo sin acudir a él, con la intención de perdonar. Por ello nos mandó reconciliarnos con nuestro enemigo en el camino de la vida, no sea que al tiempo de la muerte nos vayamos sin terminar la paz comenzada. Por ello dice: Ponte de acuerdo con tu adversario mientras vas con éi en el camino, no sea que tu contrario te entregue al juez. O bien vuestro adversario os entregará al juez, porque vuestra ira, que permanece sobre él, es la prueba de vuestra enemistad» (San Hilario de Poitiers (c.315-368). Evangelio de san Mateo, 4).

 

VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo A Domingo 15 de febrero 2026

 


ANTÍFONA DE ENTRADA.

Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras. Tú eres mi baluarte y mi refugio, por tu nombre condúceme y guíame (Cfr. Sal 30, 34).

 

GLORIA

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.

Amén.

 

ORACIÓN COLECTA.

Señor Dios, que prometiste poner tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos, por tu gracia, vivir de tal manera que te dignes habitar en nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

            Monición: El pueblo de la Biblia se encuentra ante dos opciones, "si tú quieres", siguen los mandamientos de Dios o las propuestas de la cultura del mal; por lo tanto, Dios a nadie le ha dado el permiso de pecar. Escuchemos.

 

PRIMERA LECTURA (Sir 15, 16-21)

Del libro del Sirácide (Eclesiástico)

Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya. El Señor ha puesto delante de ti fuego y agua; extiende la mano a lo que quieras. Delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja.

Es infinita la sabiduría del Señor; es inmenso su poder y él lo ve todo. Los ojos del Señor ven con agrado a quienes lo temen; el Señor conoce todas las obras del hombre. A nadie le ha mandado ser impío y a nadie le ha dado permiso de pecar.

Palabra de Dios.

A. Te alabamos, Señor.

           

SALMO RESPONSORIAL (Sal 118)

R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

L. Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de todo corazón. / R.

L. Tú, Señor, has dado tus preceptos para que se observen exactamente. Ojalá que mis pasos se encaminen al cumplimiento de tus mandamientos. / R.

L. Favorece a tu siervo para que viva y observe tus palabras. Ábreme los ojos para ver las maravillas de tu voluntad. / R.

L. Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. / R.

 

Monición: San Pablo llega a Corinto después del fracaso de Atenas, en donde predicó a Cristo con sabiduría humana. Ahora predica una sabiduría divina prevista por Dios para conducirnos a la gloria. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA (1 Cor 2, 6-10)

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios

Hermanos: Es cierto que a los adultos en la fe les predicamos la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos, para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que dominan este mundo la conoció, porque, de haberla conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.

Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura, que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo lo ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni la mente del hombre pudo siquiera haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo ha revelado por el Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. Palabra de Dios. A. Te alabamos Señor.

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Cfr. Mt 11, 25)

R. Aleluya, aleluya. Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R. Aleluya, aleluya.

 

Monición: En el evangelio de hoy Jesús afirma que no vino a anular la ley o los profetas, sino a darles plenitud. El cristiano le da plenitud al evangelio porque lo aprende, vive y lo comparte. Escuchemos.

 

EVANGELIO (Mt 5, 17-37)

Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que, si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será t, llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.

Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

También han oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. 

También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio. Pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio.

Han oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.

Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno". Palabra del Señor.

A. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

PROFESIÓN DE FE

CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.

Amén.

 

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Imploremos, hermanos, al Dios de misericordia, para que escuche nuestras súplicas y digámosle con fe:

TODOS: Escúchanos, Señor, y acrecienta nuestro amor.

1.         Por la paz de todo el mundo, por la prosperidad de las santas Iglesias y por la unión de todos los hombres. Roguemos al Señor.

2.         Por nuestros gobernantes, para que bajo su dirección tengamos una vida feliz y pacífica. Roguemos al Señor.

3.         Por la conservación de la naturaleza, por la abundancia de las cosechas y por el progreso del mundo. Roguemos al Señor.

4.         Por nuestros familiares y amigos que han muerto en la esperanza de la resurrección, para que Dios les conceda el reposo eterno. Roguemos al Señor.

Intenciones de la Iglesia local.

Sacerdote: Dios nuestro, escucha las oraciones de tu pueblo y concede a los que hoy nos hemos reunido vivir siempre de acuerdo con las exigencias del Evangelio, para que seamos signo de reconciliación y de paz para todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. TODOS: Amén.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

Que esta ofrenda, Señor, nos purifique y nos renueve, y se convierta en causa de recompensa eterna para quienes cumplimos tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

La creación alaba al Señor

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque creaste el universo con todo cuanto contiene; determinaste el ciclo de las estaciones; pero formaste al hombre a tu imagen y semejanza y lo hiciste dueño de un mundo portentoso, para que en tu nombre dominara la creación entera y, al contemplar la grandeza de tus obras, en todo momento te alabara, por Cristo, Señor nuestro. A quien cantan los cielos y la tierra, los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN.

El Señor colmó el deseo de su pueblo; no lo defraudó. Comieron y quedaron satisfechos (Cfr. Sal 77, 29-30).

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Saciados, Señor, por este manjar celestial, te rogamos que nos hagas anhelar siempre este mismo sustento por el cual verdaderamente vivimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.