miércoles, 18 de marzo de 2026

¿CREEMOS EN UN SOLO DIOS O EN TRES DIOSES?



Creemos en un solo Dios en tres personas (TRINIDAD). «Dios no es soledad, sino comunión perfecta» (Benedicto XVI, 22.05.2005).

 

Los cristianos no adoran a tres dioses diferentes, sino a un único ser, que es trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo) y sin embargo uno. Que Dios es trino lo sabemos por Jesucristo: Él, el Hijo, habla de su Padre del Cielo («Yo y el Padre somos uno», Jn 10,30). Él ora al Padre y nos envía el Espíritu Santo, que es el amor del Padre y del Hijo. Por eso somos bautizados «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19).

Evangelio del 19 de marzo 2026 Lucas 2, 41-51



Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua.

Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.

Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia". Él les respondió: "¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?" Ellos no entendieron la respuesta que les dio.

Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.

 

Cometario

 

Es el único relato que tenemos sobre la adolescencia de Jesús y actúa como un puente entre su nacimiento y su vida pública.

Este es el momento en que Jesús expresa por primera vez, con sus propias palabras, quién es. Su respuesta a María: "¿No sabíais que en las cosas de mi Padre me es necesario estar?", revela que ya a los doce años tiene una conciencia plena de su filiación divina. Establece que su relación con Dios Padre tiene prioridad incluso sobre sus lazos familiares terrenales.

El relato humaniza profundamente a María y José. Su búsqueda durante tres días refleja una angustia real, similar a la que cualquier padre sentiría. La mención de que "no comprendieron lo que les decía" nos recuerda que, aunque María guardaba todo en su corazón, el misterio de la misión de su hijo se le iba revelando de forma gradual y, a veces, dolorosa.

El pasaje termina diciendo que Jesús "bajó con ellos a Nazaret y les estaba sujeto". Este es un detalle crucial: la divinidad de Jesús no lo exime de sus deberes humanos.

martes, 17 de marzo de 2026

¿QUÉ HAY QUE HACER CUANDO SE HA CONOCIDO A DIOS?

 


Cuando se ha conocido a Dios hay que ponerlo en el primer lugar de la vida. Con ello comienza una nueva vida. A los cristianos se les debe conocer porque aman incluso a sus enemigos.

 

Conocer a Dios significa que quien me ha creado y me ha querido, quien me mira con amor a cada segundo, quien bendice y sostiene mi vida, quien tiene en su mano el mundo y las personas que amo, quien me espera ardientemente, quien quiere llenarme y perfeccionarme y hacerme vivir eternamente con él, está aquí. No basta con asentir con la cabeza. Los cristianos deben asumir el estilo de vida de Jesús.

 

Evangelio del 18 de marzo 2026 Juan 5, 17-30

 



En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos (que lo perseguían por hacer curaciones en sábado): «Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo». Por eso los judíos buscaban con mayor empeño darle muerte, ya que no sólo violaba el sábado, sino que llamaba Padre suyo a Dios, igualándose así con Dios.

Entonces Jesús les habló en estos términos: «Yo les aseguro: El Hijo no puede hacer nada por su cuenta y sólo hace lo que le ve hacer al Padre; lo que hace el Padre también lo hace el Hijo. El Padre ama al Hijo y le manifiesta todo lo que hace; le manifestará obras todavía mayores que éstas, para asombro de ustedes. Así como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a quien él quiere dársela. El Padre no juzga a nadie, porque todo juicio se lo ha dado al Hijo, para que todos honren al Hijo, como honran al Padre. El que no honra al Hijo tampoco honra al Padre.

Yo les aseguro que, quien escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene vida eterna y no será condenado en el juicio, porque ya pasó de la muerte a la vida.

Les aseguro que viene la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la hayan oído vivirán. Pues así como el Padre tiene la vida en sí mismo, también le ha dado al Hijo tener la vida en sí mismo; y le ha dado el poder de juzgar, porque es el Hijo del hombre.

No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los que yacen en la tumba oirán mi voz y resucitarán: los que hicieron el bien para la vida; los que hicieron el mal, para la condenación. Yo nada puedo hacer por mí mismo. Según lo que oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

Comentario

Este pasaje del Evangelio según San Juan es una declaración poderosa de la divinidad de Jesús y su misión redentora:

Jesús afirma que trabaja como el Padre, incluso en sábado, lo que provoca la indignación de los judíos.

La unidad entre el Padre y el Hijo es central: “El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre”. Esto revela que Jesús no actúa por iniciativa propia, sino en perfecta comunión con Dios.

Jesús tiene poder para dar vida y juzgar, como el Padre. Él resucita a los muertos y juzga con justicia, porque ha recibido autoridad divina para hacerlo.

La fe en el Hijo es el camino a la vida eterna: “El que escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene vida eterna”.

lunes, 16 de marzo de 2026

¿QUÉ QUIERE DECIR QUE DIOS ES AMOR?


 


Si Dios es amor no hay nada creado que no sea sostenido y abrazado por una benevolencia infinita. Dios no sólo explica que él es amor, sino que lo demuestra: «Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos» (Jn 15,13)

 

Ninguna otra RELIGIÓN dice lo que dice el cristianismo: «Dios es Amor» (1 Jn 4,8.16). La fe se apoya en esta palabra, aunque la experiencia del dolor y del mal en el mundo hace dudar a los hombres si verdaderamente Dios es bueno. Ya en el ANTIGUO TESTAMENTO Dios comunica a su pueblo, por boca del profeta 1saías: «Porque eres precioso ante mí, de gran precio y yo te amo. Por eso entrego regiones a cambio de ti, pueblos a cambio de tu vida. No temas, porque yo estoy contigo» (ls 43, 45a), y añade: «¿puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré. Mira, te llevo tatuada en mis palmas» (ls 49, 1516a), Que este lenguaje sobre el amor divino no son palabras vanas lo demuestra Jesús en la cruz, donde entrega su vida por sus amigos.

 

 

Evangelio del 17 de marzo 2026 Juan 5, 1-16

 



Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?" Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logró llegar, ya otro ha bajado antes que yo". Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y anda". Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: "No te es lícito cargar tu camilla". Pero él contestó: "El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y anda'". Ellos le preguntaron: "¿Quién es el que te dijo: 'Toma tu camilla y anda'?" Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: "Mira, ya quedaste sano. No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor". Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.

Comentario

Este pasaje de Juan 5, 1-16 revela el poder sanador de Jesús y su compasión por los marginados, pero también marca el inicio del conflicto con las autoridades religiosas por sanar en sábado. Nos invita a reconocer la misericordia divina y a cuestionar estructuras que impiden el bien.

Este texto nos invita a:

Reconocer que Jesús ve nuestra necesidad incluso cuando otros nos ignoran.

Responder con fe a su llamado, aunque no entendamos todo.

Romper con estructuras que limitan el amor y la sanación.

Ser testigos del poder transformador de Cristo, incluso ante la oposición.

Este pasaje es una llamada a la esperanza, a la acción y a la libertad que viene de Dios.

domingo, 15 de marzo de 2026

¿QUÉ QUIERE DECIR QUE DIOS ES LA VERDAD?

 


«Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna» (1 Jn 1,5). Su palabra es verdad (Prov 8,7; 2 Sam 7,28), y su ley es verdad (Sal 119,142). Jesús mismo garantiza la verdad de Dios, cuando declara ante Pilato: «Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad» (Jn 18,37).


No se puede someter a Dios a un procedimiento probatorio, porque la ciencia no puede convertirlo en un objeto verificable. Sin embargo, Dios mismo se somete a un procedimiento probatorio algo especial. Sabemos que Dios es la verdad por la absoluta credibilidad de Jesús. Él es «el Camino, la Verdad y la Vida». Esto lo puede descubrir toda persona que se comprometa con él. Si Dios no fuera «verdadero», la fe y la razón no podrían entablar un diálogo recíproco. Pero ellas pueden entenderse, porque Dios es la verdad y la Verdad es divina.