domingo, 14 de julio de 2019

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C Domingo 14 de julio 2019




CUIDA DE ÉL

Deut 30, 10-14; Col 1, 15-20; Lc 10, 25-37

El relato del buen samaritano es la ilustración palpable de la fe congruente y activa. El Señor Jesús explica la permanente validez de la ley como instrumento para alcanzar vida eterna. En efecto, quien ame a su prójimo alcanzará vida eterna. Quien cuida con sumo cuidado al necesitado está haciendo implícitamente un acto supremo de fe en Dios. En el necesitado resplandece de manera especial el rostro de Dios. Quien atiende al necesitado sirve a Dios. Amar es servir. El samaritano no aparece proclamando prédica alguna. Es un servidor del hombre herido. El samaritano de la parábola no es presentado como un hombre erudito, de hecho, siendo samaritano no representaría la fe ortodoxa. Tal como lo afirma el Deuteronomio, los mandatos divinos están al alcance de cualquier creyente. Cualquier israelita los conoce. El mandato de hacer el bien está claro ante la conciencia de cada persona.


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 16, 15

Por serte fiel, yo contemplaré tu rostro, Señor, y al despertar, espero saciarme de gloria.


GLORIA

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.


ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a cuantos se profesan como cristianos rechazar lo que sea contrario al nombre que llevan y cumplir lo que ese nombre significa. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Los mandamientos, están muy a tu alcance para que puedas cumplirlos.

Del libro del Deuteronomio: 30,10-14

En aquellos días, habló Moisés al pueblo y le dijo: "Escucha la voz del Señor, tu Dios, que te manda guardar sus mandamientos y disposiciones escritos en el libro de esta ley. Y conviértete al Señor tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.
Estos mandamientos que te doy, no son superiores a tus fuerzas ni están fuera de tu alcance. No están en el cielo, de modo que pudieras decir: `¿Quién subirá por nosotros al cielo para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?'. Ni tampoco están al otro lado del mar, de modo que pudieras objetar: `¿Quién cruzará el mar por nosotros para que nos los traiga, los escuchemos y podamos cumplirlos?'. Por el contrario, todos mis mandamientos están muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, para que puedas cumplirlos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 68, 14.17. 30-31. 33-34. 36ab. 37.
R/. Escúchame, Señor, porque eres bueno.

A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro. Escúchame, Señor, pues eres bueno y en tu ternura vuelve a mí tus ojos. R/.

Mírame enfermo y afligido; defiéndeme y ayúdame, Dios mío. En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria, agradecido. R/.

Se alegrarán al verlo los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre ni olvida al que se encuentra encadenado. R/.

Ciertamente el Señor salvará a Sión, reconstruirá a Judá; la heredarán los hijos de sus siervos, quienes aman a Dios la habitarán. R/.


SEGUNDA LECTURA

Todo fue creado por medio de él y para él.

De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 15-20

Cristo es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda la creación, porque en él tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados y potestades. Todo fue creado por medio de él y para él.
Él existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en él. Él es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el primero en todo.
Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz por medio de su sangre, derramada en la cruz. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Jn 6, 63. 68
R/. Aleluya, aleluya.

Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna. R/.


EVANGELIO

¿Quién es mi prójimo?

Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 25-37

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: "Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?". Jesús le dijo: "¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?". El doctor de la ley contestó: 'Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo". Jesús le dijo: "Has contestado bien; si haces eso, vivirás".
El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: "¿y quién es mi prójimo?". Jesús le dijo: "Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: 'Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso. ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?". El doctor de la ley le respondió: "El que tuvo compasión de él". Entonces Jesús le dijo: "Anda y haz tú lo mismo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


PROFESION DE FE

CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.


PLEGARIA UNIVERSAL

Que nuestras oraciones lleguen, hermanos, a la presencia del Señor y que nuestros ruegos sean escuchados por aquel que escruta el corazón de todos. Digamos confiadamente: Escúchanos, Señor. (R/. Escúchanos, Señor)
Pidamos la sabiduría del Hijo de Dios para los que proclaman con fidelidad la palabra divina y para todos los ministros que sirven a la Iglesia. Roguemos al Señor.
Por Israel, el pueblo de la antigua alianza, por los cristianos separados de la Iglesia católica y apostólica y por los que no conocen al Dios verdadero, invoquemos al Señor, dueño de toda verdad.
Por los que viven lejos de su casa, por los encarcelados, por los débiles y oprimidos, y por los justos que sufren persecución, oremos a Jesús el Salvador.
Invoquemos con fe y devoción al Señor de la gloria por la paz y felicidad de los que ahora estamos aquí, huéspedes en la casa del Señor. Roguemos al Señor.
Dios misericordioso y omnipotente, que has querido resumir todos los preceptos de tu ley en el mandamiento del amor, escucha nuestras oraciones y danos un corazón solícito y generoso hacia los sufrimientos de nuestros hermanos, a imagen de tu Hijo, el buen samaritano del mundo, que vive y reina por los siglos de los siglos.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, los dones de tu Iglesia suplicante, y concede que, al recibirlos, sirvan a tus fieles para crecer en santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor,


PREFACIO

El Misterio de la salvación

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo Señor nuestro. Quien, compadecido del extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen María; muriendo en la cruz, nos libró de la muerte eterna y, resucitando, nos dio vida eterna. Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo,
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 83, 4-5

El gorrión ha encontrado una casa, y la golondrina un nido donde poner sus polluelos; junto a tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío. Dichosos los que viven en tu casa y pueden alabarte siempre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con los dones que hemos recibido, te suplicamos, Señor, que, participando frecuentemente de este sacramento, crezcan los efectos de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20190714




Las acciones para remediar un poco los estragos del maltrato a nuestra casa común comienzan a ser significativas cuando son de alto impacto. Una botella de plástico que no usamos no hace una diferencia sustancial. Un millón de botellas no usadas cada día empieza a ser algo trascendente. Lo mismo pasa con los samaritanos del siglo XXI. Una persona que ofrece frijoles y cobijas a un migrante está cumpliendo con su conciencia humanitaria. No resuelve el problema a nivel macro, sin embargo, está viviendo personalmente en conformidad con el Evangelio. Amar al prójimo sirviendo a los migrantes, atendiendo a las víctimas de la violencia es una forma de aplicar el mensaje de la parábola. Por fortuna, seguimos siendo interpelados doblemente: por un lado, está ahí delante de nosotros el rostro del necesitado de pan, abrigo y trabajo; por el otro, nos damos cuenta de personas solidarias, que comparten algo de su tiempo y sus bienes. Estos samaritanos desajustan nuestra indiferencia. Son los gestos proféticos que Dios escoge para llamarnos oportunamente a servir y servirle.



viernes, 5 de julio de 2019

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C Domingo 7 de julio 2019





PAZ A ESTA CASA


El Señor Jesús envía a los 72 discípulos a misionar por las poblaciones de Galilea. El evangelista los ubica como una especie de avanzada que antecede la misión que cumplirá el Maestro. La situación no pinta cómoda, enfrentarán hostilidades y rechazo. La misión estará enfocada a promover la paz. Los misioneros no pueden ofrecer paz, si ellos mismos no viven la paz interior. El Reino de Dios ha removido y ahuyentado sus antiguos miedos y sus gestos violentos. Cada hombre y cada mujer tienen que ser tratados con el máximo cuidado. De manera particular serán socorridos los enfermos. Ellos serán los primeros beneficiarios del nuevo orden de cosas traído por Jesús. Ningún privilegio, ninguna pretensión podrán exigir los misioneros. Sin alarido, ni estruendo, sin la prepotencia y la ostentación de las temibles legiones romanas, deberán presentarse como enviados del mensajero que anuncia la paz en nombre de Dios.


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 47, 10-11

Meditamos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Tu alabanza llega hasta los confines de la tierra como tu fama. Tu diestra está llena de justicia.


GLORIA

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.


ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo reconstruiste el mundo derrumbado, concede a tus fieles una santa alegría, para que, a quienes rescataste de la esclavitud del pecado, nos hagas disfrutar del gozo que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Yo haré correr la paz sobre ella como un río.

Del libro del profeta Isaías: 66, 10-14

Alégrense con Jerusalén, gocen con ella todos los que la aman, alégrense de su alegría todos los que por ella llevaron luto, para que se alimenten de sus pechos, se llenen de sus consuelos y se deleiten con la abundancia de su gloria.
Porque dice el Señor: "Yo haré correr la paz sobre ella como un río y la gloria de las naciones como un torrente desbordado. Como niños serán llevados en el regazo y acariciados sobre sus rodillas: como un hijo a quien su madre consuela, así los consolaré yo. En Jerusalén serán ustedes consolados.
Al ver esto se alegrará su corazón y sus huesos florecerán como un prado. Y los siervos del Señor conocerán su poder". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 65,1-3a. 4-5. 6-7a. 16. 20
R/. Las obras del Señor son admirables.

Que aclame al Señor toda la tierra; celebremos su gloria y su poder, cantemos un himno de alabanza, digamos al Señor: "Tu obra es admirable". R/.

Que se postre ante ti la tierra entera y celebre con cánticos tu nombre. Admiremos las obras del Señor, los prodigios que ha hecho por los hombres. R/.

El transformó el Mar Rojo en tierra firme y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto. Llenémonos por eso de gozo y gratitud: El Señor es eterno y poderoso. R/.

Cuantos temen a Dios vengan y escuchen, y les diré lo que ha hecho por mí. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica, ni me retiró su gracia. R/.


SEGUNDA LECTURA

Llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 6, 14-18

Hermanos: No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Porque en Cristo Jesús de nada vale el estar circuncidado o no, sino el ser una nueva creatura.
Para todos los que vivan conforme a esta norma y también para el verdadero Israel, la paz y la misericordia de Dios. De ahora en adelante, que nadie me ponga más obstáculos, porque llevo en mi cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.
Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Col 3. 15. 16
R/. Aleluya, aleluya.

Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. R/.


EVANGELIO

El deseo de paz de ustedes se cumplirá.

Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 1-12. 17-20

En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, arados los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: "La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envié trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios'.
Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: 'Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca'. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad".
Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre".
Él les contestó: "Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les someten. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


PROFESION DE FE

CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.


PLEGARIA UNIVERSAL

Pidamos, hermanos, al Señor que escuche nuestras súplicas y acoja nuestras peticiones. Digamos confiadamente: Te rogamos, Señor. (R/. Te rogamos, Señor.)

Oremos a Dios Padre por el Papa Francisco, por nuestro obispo N., y por todos aquellos a los que se han confiado nuestras almas; que nuestro Señor les dé la fuerza y sabiduría para dirigir y gobernar santamente las comunidades que les han sido encomendadas y puedan así dar buena cuenta cuando se les pida. Roguemos al Señor.

Oremos también para que Dios nos conceda la paz; que él, que es la verdadera paz y el origen de toda concordia, transmita la paz del cielo a la tierra, la paz espiritual para nuestras almas y la paz temporal para nuestros días. Roguemos al Señor.

Pidamos por los que se esfuerzan en seguir las sendas del Evangelio, para que nuestro Señor los mantenga en este santo propósito hasta el fin de sus días; oremos también por los que viven en pecado, para que nuestro Señor les dé la gracia de convertirse, hacer penitencia y purificarse en el sacramento del perdón y alcanzar así la salvación eterna. Roguemos al Señor.

Oremos, finalmente, a Dios nuestro Señor por los fieles difuntos, que han salido ya de este mundo, especialmente por nuestros familiares, amigos y bienhechores, para que el Señor, por su gran misericordia, los reciba en su gloria y los coloque entre los santos y elegidos. Roguemos al Señor.

Dios nuestro, que al darnos la vocación cristiana nos pides estar siempre dispuestos a anunciar el Evangelio por todo el mundo, escucha nuestras oraciones y concédenos aquella valentía y libertad apostólicas que son necesarias para hacer presente en el mundo tu palabra de amor y tu mensaje de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

La oblación que te ofrecemos, Señor, nos purifique, y nos haga participar, de día en día, de la vida del reino glorioso. Por Jesucristo, nuestro Señor.


PREFACIO

El Misterio Pascual y el Pueblo de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo Señor nuestro. Quien, por su Misterio Pascual, realizó la obra maravillosa de llamamos de la esclavitud del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de tu propiedad, para que, trasladados por ti de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas. Por eso con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 33, 9

Prueben y vean qué bueno es el Señor; dichoso quien se acoge a él.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has colmado con tantas gracias, concédenos alcanzar los dones de la salvación y que nunca dejemos de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20190707




Una sociedad tan llena de víctimas, de fosas clandestinas, de desaparecidos y de inseguridad está urgida de misioneros y servidores de la paz. Una paz que ahora mismo parece tan anhelada como lejana. Una paz que Dios nos regala, pero que nosotros debemos construir con grandes esfuerzos. No hay recetas para la paz que no incluyan el respeto total por la dignidad de cada persona. Ni el ansia de riqueza sin trabajo, ni la política sin principios, ni la fe sin sacrificios ayudan a construir la paz. La paz del Reino nace de la justicia y el respeto a los derechos de toda persona. Los cristianos que confesamos a Jesucristo tenemos que convencernos que la vida es absolutamente sagrada y que no podemos seguir disociando nuestra fe de nuestra vida cotidiana. En los primeros años de la educación familiar se siembran los valores fundamentales. En esta coyuntura, urge interiorizar antes que nada el respeto pleno a la vida y os bienes de cada persona.

jueves, 4 de julio de 2019

Déjale a Dios tu vida en sus manos.



Las razones por las que la izquierda te quiere sin Dios y sin familia




Hoy muchos liberales confundidos se ponen del lado de los malos y tremendo favor le hacen a la izquierda con su ataque a la religión y la familia

Por Vanessa Vallejo  Actualizado Jul 2, 2019


Por estos días algunos libertarios han concentrado sus fuerzas en atacar a la religión, aseguran que el cristianismo es enemigo de las sociedades libres, y algunos incluso se atreven a decir que Jesús era socialista y que para ser realmente libre hay que ser ateo.

Mientras que estos confundidos defensores de la libertad ven en la religión un enemigo, en Cuba ocurre algo muy demostrativo del verdadero papel que juega la religión en una sociedad. Los evangélicos cubanos se están uniendo para enfrentarse al régimen, exigir que puedan profesar su religión libremente y que sus hijos no sean educados en el ateísmo.

¿No se han preguntado los libertarios que odian el cristianismo por qué, no solo ahora sino históricamente, el socialismo ha atacado la religión?

La respuesta es clara pero algunos no quieren verla. La religión, el cristianismo, la iglesia como institución, es una barrera entre el individuo y el Estado, es un muro de contención frente al socialismo. La izquierda sabe esto hace mucho, por eso, al igual que para los libertarios confundidos, la religión es su enemigo. Tremendo favor le hacen algunos liberales a la izquierda…

Los diez mandamientos, practicados por católicos, evangélicos y judíos, le impiden a un creyente de verdad, practicante de la sana doctrina, ser socialista. Dios prohíbe robar, matar, envidiar, odiar, mentir; y para implantar el socialismo es necesario hacer todo eso.

Dios también castiga la pereza, es un pecado y el Dios de Abraham exige a los hombres trabajar.

En segunda de Tesalonicenses 3 se lee: «Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan

Uno de los yernos de Karl Marx, Paul Lafargue, escribió un ensayo titulado «El derecho a la pereza» en donde endiosa al perezoso y asegura que el Estado debe encargarse de los individuos para que ellos disfrutar de su derecho a la pereza.

A los socialistas les convienen los hombres perezosos, no los hombres creyentes, esforzados y virtuosos que consideran la pereza un pecado.

Pero, además, para un creyente Dios es todo y todo viene de él. El socialismo necesita que la gente crea que el Estado lo es todo. Mientras que para el creyente la frase es: «Dios proveerá», para el socialista la frase es: «el Estado proveerá».

«Buscad primero el reino de Dios y todo lo demás vendrá por añadidura», los creyentes trabajamos y nos esforzamos porque así lo manda Dios, sabemos que todo viene de él. El socialismo pretende que la gente no crea en un Dios, porque debe creer que la comida y todo lo que necesita para sobrevivir viene del Estado.

Los creyentes son un estorbo para los socialistas, la izquierda necesita personas débiles, que se sientan solas y quieran ser protegidas por papá Estado. La fortaleza que da la religión, la independencia y la forma de vida de los creyentes son un muro contra el socialismo. Un cristiano no vota por un político para que le asegure su vida, su seguridad está en Dios.

Una sociedad atea es un campo fértil para el socialismo. La izquierda quiere gente débil, sola y desamparada para ofrecerle un Estado protector. Si llega la enfermedad, no es Dios quien ayudará, ¡no existe!, en cambio, el Estado dará salud «gratis». Si se acaba el trabajo, Dios Estado se encargará de proveer comida y de educar a los niños. Tampoco son necesarios los 10 mandamientos o leer la Biblia, el Estado dará los mandamientos y dirá qué es lo correcto.

Los socialistas se comportan como una religión en la que el Dios es el Estado, es quien provee y protege de la incertidumbre de un mundo sin el Dios de Abraham.

Lo mismo ocurre con la familia. Una amiga cubana que vive en Estados Unidos, y que tuvo que sufrir en carne propia los horrores del socialismo, me contaba hace poco los problemas que tienen sus hijos en el colegio por decir abiertamente que quieren que Trump sea reelegido. Sus niños, a pesar de lo que dicen los profesores y los compañeros, están bien educados, les han contado lo que se sufre en el socialismo. Es muy difícil para la izquierda pervertir a una persona a la que desde pequeña su familia le ha explicado que el socialismo es muerte.

De otro lado, igual que ocurre con un hombre sin Dios, en la mayoría de los casos un hombre sin familia es también presa fácil para el socialismo. Quien no tiene una red de apoyo, aquel que no sabe a quién pedir ayuda en el momento de la desgracia, será más fácil de convencer de que el Estado debe cubrir todas las necesidades.

Esos ancianos que no tienen hijos y que temen quedar sin dinero en su vejez, votarán fácilmente al político que les ofrezca ayuda. Esos jóvenes que no tienen padres que los apoyen económicamente y moralmente, votarán al que prometa educación gratis. Los enfermos sin familia querrán a quien asegure salud.

Una persona débil en su espíritu, que se sienta sola y abandonada, que no tenga un Dios o no cuente con una red de apoyo «en las buenas y en las malas», será presa fácil para los socialistas.

En la Unión Soviética Stalin llevó a cabo toda una campaña para incentivar a los hijos a denunciar a sus padres cuando se «desviaran de la línea». Esos niños eran tratados como héroes, condecorados y exaltados ante toda la población. Hay decenas de historias de aquella época de niños que denunciaban a su familia. Si la denuncia era cierta o falsa, eso no importaba, el objetivo principal tenía que ver con destruir la familia, destruir la red de apoyo, lograr que no se pudiera confiar en nadie, ni siquiera en su propia sangre. Amarás al Dios estado sobre todas las cosas…

Hoy la izquierda ha encontrado formas más disimuladas de destruir las familias. Pero la idea no es nueva, desde hace mucho entienden que necesitan al hombre solo, sin barreras entre el individuo y el Estado.

Respecto a la religión, la cuestión también es antigua y los ataques son ampliamente conocidos. Alrededor de 80 mártires del comunismo han sido beatificados por la iglesia católica. Este número es pequeño comparado con los cientos de mártires de los que tiene registro la iglesia.

Los ortodoxos en Rusia han beatificado ya a 2.000 personas. Según cifras oficiales del gobierno ruso, 45.000 templos ortodoxos fueron destruidos y aproximadamente 200,000 sacerdotes, monjes y monjas cristianos fueron asesinados en la Unión Soviética entre 1917 y 1985.

En la Unión Soviética, durante la Revolución Mexicana, en la Guerra Civil de España, en la Cuba castrista, muchos murieron solo por decir que creían en Cristo.

Ahí donde ha tenido «éxito» el socialismo, se ha perseguido a la religión, se la ha degradado y se ha señalado a los creyentes. La izquierda tiene claro que una sociedad de verdad creyente y practicante es imposible de corromper.

Hoy, muchos liberales confundidos atacan la religión y atacan la fundamental institución de la familia, comparten enemigo con la izquierda, están, parece que sin saberlo, del lado de los malos.


Las razones por las que la izquierda te quiere sin Dios y sin familia

Liga consultada el 4 de julio 2019 a las 12.00 horas.

sábado, 29 de junio de 2019

Domingo XIII del Tiempo Ordinario Ciclo C Domingo 30 junio 2019




Domingo XIII del Tiempo Ordinario Ciclo C
Domingo 30 junio 2019

ESTABLECER PRIORIDADES

El clima del fragmento del libro de los Reyes y del Evangelio de san Lucas es indudablemente vocacional. Tanto Elías como el Señor Jesús transmiten un encargo y un llamado a un candidato a discípulo. Elías asocia a Eliseo a la misión profética. El campesino realiza una ruptura, sacrifica sus bueyes y con ese gesto se pone al servicio del Señor. En el Evangelio encontramos a varios candidatos a discípulos que anteponen una objeción al momento del llamado. Esos diálogos nos ayudan a descubrir algunas prioridades. En el ámbito del reinado de Dios ocupa un lugar primordial el seguimiento de Jesús. Desde ahí se tiene que relativizar y subordinar el resto de los compromisos. Vínculos afectivos, relaciones familiares, compromisos laborales, condiciones de bienestar son necesarios e importantes para vivir dignamente. Sin embargo, cuando estos entren en conflicto con los valores del reino, será necesario saber elegir lo primordial.


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 46, 2
Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con gritos de júbilo.


ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que mediante la gracia de la adopción filial quisiste que fuéramos hijos de la luz, concédenos que no nos dejemos envolver en las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre vigilantes en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...


GLORIA

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.


LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Eliseo se levantó y siguió a Elías.

Del primer libro de los Reyes: 19, 16.19-21

En aquellos tiempos, el Señor le dijo a Elías: "Unge a Eliseo, el hijo de Safat, originario de Abel-Mejolá, para que sea profeta en lugar tuyo". Elías partió luego y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él trabajaban doce yuntas de bueyes y él trabajaba con la última. Elías pasó junto a él y le echó encima su manto. Entonces Eliseo abandonó sus bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo: "Déjame dar a mis padres el beso de despedida y te seguiré". Elías le contestó: "Ve y vuelve, porque bien sabes lo que ha hecho el Señor contigo".
Se fue Eliseo, se llevó los dos bueyes de la yunta, los sacrificó, asó la carne en la hoguera que hizo con la madera del arado y la repartió a su gente para que se la comieran. Luego se levantó, siguió a Elías y se puso a su servicio. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 15,1-2a. 5. 74.9-10.11
R/. Enséñanos, Señor, el camino de la vida.

Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que Rieres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R/.

Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.

Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R/.


SEGUNDA LECTURA

La vocación de ustedes es la libertad.

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 5, 1. 13-18

Hermanos: Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación, hermanos, es la libertad. Pero cuiden de no tomarla como pretexto para satisfacer su egoísmo; antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la ley se resume en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pues si ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse.
Los exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no se dejarán arrastrar por el desorden egoísta del hombre. Este desorden está en contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de ese desorden. Y esta oposición es tan radical, que les impide a ustedes hacer lo que querrían hacer. Pero si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la ley. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO 1 Sm 3, 9; Jn 6, 68
R/. Aleluya, aleluya.

Habla, Señor, que tu siervo te escucha. Tú tienes palabras de vida eterna. R/.


EVANGELIO

Jesús tomó la firme determinación de ir a Jerusalén. Te seguiré a dondequiera que vayas.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 51-62

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: "Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?". Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea.
Mientras iban de camino, alguien le dijo a Jesús: "Te seguiré a dondequiera que vayas". Jesús le respondió: "Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza".
A otro, Jesús le dijo: "Sígueme". Pero él le respondió: "Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre". Jesús le replicó: "Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia". Jesús le contestó: "El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


PROFESION DE FE

CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.


PLEGARIA UNIVERSAL

Pidamos, hermanos, al Señor que escuche nuestras oraciones, para que podamos alegrarnos al recibir su ayuda, respondiendo: Escúchanos, Señor. (R/. Escúchanos, Señor.)

Por los ministros de la Iglesia que han consagrado su vida al Señor y por todos los pueblos que adoran al Dios verdadero, roguemos al Señor.

Para que el tiempo sea bueno y todos podamos gozar de una naturaleza limpia en la bella sucesión de las diversas estaciones, roguemos a Dios, que con sabiduría gobierna al mundo.

Por los que son víctimas de la debilidad humana, del espíritu de odio o de envidia o de los otros vicios del mundo, roguemos al Redentor misericordioso.

Encomendémonos mutuamente al Señor, pongamos toda nuestra existencia en sus manos y oremos con confianza al autor y guardián de todo lo que tenemos y poseemos.

Dios nuestro, que nos has convocado para celebrar tus sacramentos, escucha nuestras oraciones y mantén nuestra libertad con la fuerza y la suavidad de tu amor, para que nunca disminuya nuestra fidelidad a Cristo en el generoso servicio a nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, que bondadosamente realizas el fruto de tus sacramentos, concédenos que seamos capaces de servirte como corresponde a tantos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 102, 1

Bendice, alma mía al Señor; que todo mi ser bendiga su santo nombre.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la víctima divina que te hemos ofrecido y que acabamos de recibir, nos vivifique, Señor, para que, unidos a ti con perpetuo amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.