"El que viene de lo alto está por encima de todos; pero el que
viene de la tierra pertenece a la tierra y habla de las cosas de la tierra. El
que viene del cielo está por encima de todos. Da testimonio de lo que ha visto
y oído, pero nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica
que Dios es veraz. Aquel a quien Dios envió habla las palabras de Dios, porque
Dios le ha concedido sin medida su Espíritu.
El Padre ama a su Hijo y todo lo ha puesto en sus manos. El que cree en
el Hijo tiene vida eterna. Pero el que es rebelde al Hijo no verá la vida,
porque la cólera divina perdura en contra de él".
Comentario
Jesús, se afirma que Él “viene de lo alto”, lo que lo coloca por encima
de todo lo terrenal. Mientras los seres humanos hablamos desde nuestra
experiencia limitada, Jesús habla desde Dios mismo, porque comparte plenamente
su vida y su verdad.
Sin embargo, el texto también señala una realidad difícil: no todos
aceptan su testimonio. Creer en Jesús no es solo aceptar una idea, sino
reconocer que en Él Dios se revela plenamente. Quien acoge su palabra entra en
una relación viva con Dios.
El pasaje culmina con una afirmación central: quien cree en el Hijo
tiene vida eterna. No se trata solo de una promesa futura, sino de una vida
nueva que comienza desde ahora. En cambio, rechazar al Hijo es cerrarse a esa
vida y permanecer lejos de Dios.
Este texto nos invita a confiar en Jesús, a escuchar su palabra con
apertura y a vivir desde esa fe que nos conduce a la vida verdadera.

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