sábado, 8 de enero de 2022

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20220109

 

En la iglesia primitiva, varios teólogos cristianos ponderaron el bautismo del Señor. Jesús no se manchó por el pecado, no tenía que ser iniciado en la Iglesia y no necesitaba otros dones del sacramento del bautismo. Entonces, ¿por qué se bautizó? Algunos contestaron que lo hizo para bendecir el agua y consagrarla para que pudiera usarse durante el ritual del bautismo. En nuestros días, el agua ha dejado a ser algo sagrado. Es desperdiciada y contaminada por muchos. Pero de acuerdo con las Naciones Unidas, a 2.2 mil millones de personas les falta agua potable; 90% de los desastres naturales tiene que ver con el agua y existe una crisis mundial de este vital líquido. Debemos hacernos más responsables hacia el recurso natural que el Padre mismo ha escogido para el bautismo de su Hijo.

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