martes, 14 de julio de 2026

Evangelio del 15 de julio 2026 Mateo 11, 25-27

 



En aquel tiempo, Jesús exclamó: "¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.

El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".

 

Reflexión

 

Jesús nos enseña que el verdadero conocimiento de Dios no depende de la inteligencia o del prestigio, sino de un corazón humilde y abierto a su gracia. Los misterios del Reino son comprendidos por quienes reconocen su necesidad de Dios y se dejan guiar por Cristo. En un mundo lleno de información y autosuficiencia, este Evangelio nos invita a cultivar la sencillez, la oración y la confianza en el Señor. Solo quien camina con Jesús descubre al Padre y encuentra la auténtica sabiduría que conduce a la paz y a la vida plena.

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