Remar Mar Adentro, pretende, como laicos comprometidos, presentar temas de reflexión para vivir el reino de Dios; levantando las anclas en una tarea asumida generosamente. Ricardo Huante Magaña
sábado, 28 de mayo de 2022
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR, SOLEMNIDAD Domingo 29 de mayo 2022
LA ASCENSIÓN
Hech 1,1-11; Sal 46; Heb 9, 24-28; 10, 19-23; Lc 24, 46-53
¿Dónde está Jesús hoy? Es una pregunta sencilla, pero importante.
Sabemos que Jesús está espiritualmente entre nosotros, especialmente en la
Palabra de Dios y en la Eucaristía, pero no está con nosotros corporalmente,
aunque nuestra fe afirma que resucitó en cuerpo. Entonces, ¿dónde está ahora?
Para enmarcar su respuesta, unos escritores bíblicos utilizaron la tradición de
la exaltación, que posiblemente deriva de la entronización de los reyes
antiguos, escribiendo que "Dios lo exaltó (a su derecha) y le dio el
Nombre que está sobre todo nombre" (Fil 2, 9). Lucas escogió otra
tradición, la de una ascensión casi física que se remonta a los relatos de la
ascensión del profeta Elías (2 Re 2, 9-13 Y Sir 48,9 y 12). Pero, a fin de
cuentas, la respuesta es siempre igual: Jesús está en el centro de la Trinidad.
ANTÍFONA DE ENTRADA Hech 1, 11
Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo
Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto
marcharse. Aleluya.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado
del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende
nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, rebosar de santa alegría y, gozosos,
elevar a ti fervorosas gracias ya que la ascensión de Cristo, tu Hijo, es
también nuestra victoria, pues a donde llegó él, que es nuestra cabeza,
esperamos llegar también nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor
Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Se fue elevando a la vista de sus apóstoles.
Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1,1-11
En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que
Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus
instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido.
A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que
estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino
de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen de
Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya
les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán
bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer
la soberanía de Israel?". Jesús les contestó: "A ustedes no les toca
conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero
cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y
serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos
rincones de la tierra".
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo
ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se
les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
"Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que
los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 46, 2-3. 6-7. 8-9.
R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el
Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su
trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros
cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
SEGUNDA LECTURA
Cristo entró en el cielo mismo.
De la carta a los hebreos: 9, 24-28; 10, 19-23
Hermanos: Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza,
construido por mano de hombres y que sólo era figura del verdadero, sino en el
cielo mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por
nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el
santuario para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que
ofrecerse una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría
tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho, él se
manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir
el pecado con el sacrificio de sí mismo.
Y así como está determinado que los hombres mueran una sola vez y que
después de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció una sola
vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará por segunda vez,
pero ya no para quitar el pecado, sino para la salvación de aquellos que lo
aguardan y en él tienen puesta su esperanza.
Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenemos la seguridad de
poder entrar en el santuario, porque él nos abrió un camino nuevo y viviente a
través del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un
sacerdote incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia
la conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable.
Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que
nos hizo las promesas es fiel a su palabra. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 28, 19. 20
R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, dice el Señor, y sepan
que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. R/.
EVANGELIO
Mientras los bendecía, iba subiendo al cielo.
Del santo Evangelio según san Lucas: 24, 46-53
En aquel tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo:
"Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de
entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a
todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios
para el perdón de los pecados.
Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les vaya enviar al que mi Padre
les prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de
lo alto".
Después salió con ellos fuera de la ciudad, hacia un lugar cercano a
Betania; levantando las manos, los bendijo, y mientras los bendecía, se fue
apartando de ellos y elevándose al cielo. Ellos, después de adorarlo,
regresaron a Jerusalén, llenos de gozo, y permanecían constantemente en el
templo, alabando a Dios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y
gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder
de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los
infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y
está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a
juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la
carne y la vida eterna.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Pongamos, hermanos, nuestra mirada en Jesús, nuestro gran sacerdote,
que ha atravesado el cielo para interceder por nosotros, y pidámosle por las
necesidades de todos los hombres diciendo: Te rogamos, Señor.
(R/. Te rogamos, Señor.)
Para que Cristo, desde el trono de su gloria, venga en ayuda de su
Iglesia, que lucha en medio de las dificultades del mundo, y no permita que sus
fieles se dejen cautivar por los bienes de la tierra, roguemos al Señor.
Para que Jesús, el Señor, que prometió que, al ser elevado sobre la
tierra, atraería a todos hacia sí, revele su nombre a los hombres que aún no lo
conocen, roguemos al Señor.
Para que el Señor, que con su triunfo ha glorificado nuestra carne
colocándola cerca de Dios Padre, llene de esperanza a los que sufren
enfermedades en el cuerpo o angustias en el espíritu, roguemos al Señor.
Para que el Señor, elevado al cielo, nos envíe el Espíritu Santo, para
que nos enseñe a amar los bienes de arriba y a no dejamos cautivar por las
cosas de la tierra, roguemos al Señor.
Dios, Padre todopoderoso, que has resucitado a Cristo, tu Hijo, y los
has hecho Señor del universo, reconoce la voz de tu amado en las oraciones de
la Iglesia y concédenos lo que, te hemos pedido. Por Jesucristo, tu Hijo, que
vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al ofrecerte, Señor, este sacrificio en la gloriosa festividad de la
ascensión, concédenos que, por este santo intercambio, nos elevemos también
nosotros a las cosas del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO I DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
EL MISTERIO DE LA ASCENSIÓN
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte
gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y
eterno.
Porque Jesús, el Señor, el rey de la gloria, vencedor del pecado y de
la muerte, ha ascendido hoy ante el asombro de los ángeles a lo más alto del
cielo, como mediador entre Dios y los hombres,
como juez de vivos y muertos. No se ha ido para desentenderse de este
mundo, sino que ha querido precedernos como cabeza nuestra para que nosotros,
miembros de su Cuerpo, vivamos con la ardiente esperanza de seguirlo en su
reino.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda
de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 28, 20
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que nos permites participar en la tierra de
los misterios divinos, concede que nuestro fervor cristiano nos oriente hacia
el cielo, donde ya nuestra naturaleza humana está contigo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20220529
La primera lectura de hoy 29 de mayo 2022 La Ascensión del
Señor (Hech 1, 1-11) y el Evangelio (Lc 24, 46-53) probablemente fueron
escritos por el mismo autor, el evangelista Lucas. Quizá nos sorprende el que
retratan la reacción de los discípulos a la ascensión de Jesús de maneras
diferentes. En el Evangelio, los discípulos vuelven a sus vidas, aunque llenos
de alegría. En Hechos, se quedan parados, mirando fijamente el cielo. Sin
embargo, en ambos casos los discípulos no logran entender muy bien el
significado de la ascensión que acaban de presenciar. Por eso tenemos la
segunda lectura (Heb 9.24-28, 10, 19-23) El autor revela este significado,
exhortándonos a comprender "cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios
da a los que son suyos" (v. 18). En otras palabras, la fe cristiana no es
un complejo de rituales y creencias, es mucho más que eso, es la invitación a
participar en la vida misma de Dios.
martes, 17 de mayo de 2022
DOMINGO VI DE PASCUA Ciclo C Domingo 22 de mayo 2022
RECORDANDO LAS PALABRAS DE JESÚS
Hech15, 1-2.22-29; Sal 66; Apoc 21, 10-14.22-23; Jn 14, 23-29
Algunos interpretan el Evangelio de hoy como si fuera una aceptación,
por parte de Jesús, de que no ha revelado todo a los discípulos y de que el
Espíritu Santo tenía que finalizar la revelación comunicando más verdades. Sin
embargo, tal interpretación hace caso omiso de eso a que todos los exégetas
bíblicos deben prestar atención, es decir, las palabras precisas de la
Escritura. Jesús dice, textualmente, que el Espíritu Santo les recordará a los
discípulos de lo que él ha enseñado por medio de su ministerio. En otros
términos, Jesús no les ha escondido nada; el Espíritu les ayudará a recordar su
predicación y penetrar su significado más profundo. Jesús y el Espíritu no son
unos seres independientes, sino dos Personas del mismo Dios que se nos revela a
sí mismo totalmente.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Is 48, 20
Con voz de júbilo, anúncienlo; que se oiga. Que llegue a todos los
rincones de la tierra: el Señor ha liberado a su pueblo. Aleluya.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado
del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende
nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, concédenos continuar celebrando con incansable amor
estos días de tanta alegría en honor del Señor resucitado, y que los misterios
que hemos venido conmemorando se manifiesten siempre en nuestras obras. Por
nuestro Señor Jesucristo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas
que las necesarias.
Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-2. 22-29
En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se
pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme a la ley
de Moisés, no podrían salvarse.
Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé;
al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para
tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros.
Los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad
cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a
Antioquía con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás) y
Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta
que decía:
"Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos,
saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia, convertidos del
paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los
han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de común
acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía de nuestros amados
hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro
Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les
transmitirán, de viva voz, lo siguiente: 'El Espíritu Santo y nosotros hemos
decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias. A saber:
que se abstengan de la fornicación y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre
y los animales estrangulados. Si se apartan de esas cosas, harán bien'. Los
saludamos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 66, 2-3. 5. 6. 8.
R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a
nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen
todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
SEGUNDA LECTURA
Un ángel me mostró la ciudad santa, que descendía del cielo.
Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21, 10-14. 22-23
Un ángel me transportó en espíritu a una montaña elevada, y me mostró a
Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la
gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de
un diamante cristalino.
Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y
sobre ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce
tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres
al sur y tres al poniente. La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los
que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero.
No vi ningún templo en la ciudad, porque el Señor Dios todopoderoso y
el Cordero son el templo. No necesita la luz del sol o de la luna, porque la
gloria de Dios la ilumina y el Cordero es su lumbrera.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Jn 14, 23
R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará
y vendremos a él. R/.
EVANGELIO
El Espíritu Santo les recordará todo cuanto les he dicho.
Del santo Evangelio según san Juan: 14, 23-29
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que me ama,
cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él
nuestra morada.
El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están
oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. Les he hablado de esto ahora
que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo que mi Padre les
enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto
yo les he dicho.
La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No
pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: 'Me voy, pero volveré a su
lado'. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es
más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda,
crean". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
CREDO
CREDO de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y
gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder
de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los
infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y
está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a
juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la
carne y la vida eterna.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Unidos a Cristo, que intercede siempre por nosotros, elevemos,
hermanos, nuestras súplicas al Padre diciendo: Te rogamos, Señor. (R/. Te
rogamos, Señor.)
Para que el que estaba muerto y ahora vive por los siglos de los siglos
conceda a la Iglesia ser, con firmeza y valentía, testimonio perseverante de su
resurrección, roguemos al Señor.
Para que el resucitado, que dio a los apóstoles su paz, quiera
concederla también en abundancia a todos los pueblos, roguemos al Señor.
Para que el vencedor de la muestre transforme los sufrimientos de los
enfermos, de los moribundos y de todos los que sufren en aquella alegría que
nunca nadie les podrá quitar, roguemos al Señor.
Para que el que tiene las llaves de la muerte y de su reino nos conceda
celebrar un día su resurrección con los ángeles y los santos en su reino,
roguemos al Señor.
Dios nuestro, que has prometido hacer morada en aquel que escucha tu
palabra y la guarda, escucha nuestra oración y envíanos el Espíritu Santo, para
que nos recuerde constantemente todo lo que Cristo ha dicho y enseñado y nos
haga capaces de dar testimonio de ello con nuestras obras y palabras. Por
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de
los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Suba hasta ti, Señor, nuestra oración, acompañada por estas ofrendas,
para que, purificados por tu bondad, nos dispongas para celebrar el sacramento
de tu inmenso amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
Cristo, sacerdote y victima
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor, pero más que nunca en este tiempo en que Cristo,
nuestra Pascua, fue inmolado. Porque él, con la oblación de su cuerpo en la
cruz, llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza, y al entregarse a
ti por nuestra salvación, quiso ser al mismo tiempo sacerdote, víctima y altar.
Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda de
alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan
sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 14, 15-16
Si me aman, cumplirán mis mandamientos, dice el Señor; y yo rogaré al
Padre, y él les dará otro Abogado, que permanecerá con ustedes para siempre.
Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que, por la resurrección de Cristo, nos has
hecho renacer a la vida eterna, multiplica en nosotros el efecto de este
sacramento pascual, e infunde en nuestros corazones el vigor que comunica este
alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20220522
Entre los malentendidos que se encuentran en la Iglesia está
la opinión de que los laicos son recipientes pasivos de la enseñanza del clero,
es decir, que los obispos y los sacerdotes predican la verdad y los laicos la
reciben como una esponja que absorbe agua. Contra esta opinión es lo que el
Concilio Vaticano II ha proclamado, en su documento sobre la revelación divina,
Dei Verbum: la revelación "progresa en la Iglesia con la asistencia del
Espíritu Santo, puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las
palabras transmitidas, ya por la contemplación y el estudio de los creyentes
que las meditan en su corazón, ya por la percepción íntima que experimentan de
las cosas espirituales" (n. 8). La verdad no puede progresar sin el
esfuerzo de todos, incluso los laicos que cooperan con el Espíritu.
jueves, 5 de mayo de 2022
Mentes desviadas de la sencillez
La primera vez que el diablo tentó al hombre lo sedujo con algo que
presuntamente lo haría más sabio: el conocimiento (Cfr. Génesis 3:1-6). Hoy en
día ocurre algo similar: se escriben muchos libros inspirados en la maligna
sabiduría del mismísimo diablo, astutamente concebidos para engañar,
descarriar, corromper, pervertir y viciar el espíritu de las personas, hasta el
punto de que no son capaces de reconocer la verdad.
«Dios no es Dios de confusión» (Cfr. 1 Corintios 14:33). A Él le gusta expresarlo todo en términos muy sencillos. Por eso es maravilloso contar con la guía de la Biblia. Nos permite distinguir entre lo pervertido y lo normal, entre el bien y el mal. «La sabiduría de este mundo es insensatez ante Dios» (Cfr. 1 Corintios 3:19). No es posible llenarse la mente y el corazón de conocimientos mundanos, de tonterías de los hombres, sin que ello afecte nuestro espíritu, del mismo modo que no puede uno meterse en un basural o una alcantarilla sin ensuciarse (Cfr. Colosenses 2:8).
¿Para qué perder el tiempo con complejas y confusas teorías y filosofías humanas teniendo a la mano la Palabra de Dios, que es tan sencilla y directa? ¡Opta por las aguas refrescantes de la Palabra, que alimentan el alma, renuevan el pensamiento, elevan el espíritu, dan aliento y purifican todo el ser!
Fuente original
martes, 3 de mayo de 2022
DOMINGO IV DE PASCUA DOMINGO DE EL BUEN PASTOR Domingo 8 de mayo 2022