Remar Mar Adentro, pretende, como laicos comprometidos, presentar temas de reflexión para vivir el reino de Dios; levantando las anclas en una tarea asumida generosamente. Ricardo Huante Magaña
viernes, 22 de octubre de 2021
DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO O DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES Domingo 24 de octubre 2021
UN MILAGRO QUE ES MÁS QUE UN MILAGRO
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20211024
Hubo un tiempo
cuando se creía que sólo los sacerdotes, los monjes y las religiosas tenían una
vocación. Únicamente ellos eran llamados por Dios a seguir una cierta forma de
vida. cumplir con una misión específica y ser símbolos de Dios en el mundo.
Pero ese tiempo ya ha pasado. Ahora reconocemos que todos los bautizados tienen
una vocación. Todos están llamados, como escribió el Concilio Vaticano II, a la
santidad, que no es una fría pureza aislada de la vida real sino el estado de
ser como Dios mismo. Tal llamada se diversifica en el prisma de la existencia
humana, "en los múltiples géneros de vida y ocupaciones", pero
"cada uno debe caminar sin vacilación por el camino de la fe viva [...]
según los dones y funciones que le son propios" (Lumen gentium n. 41).
¡Todos somos Bartimeo!
sábado, 16 de octubre de 2021
DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo B Domingo 17 de octubre 2021
DOS ACTITUDES ACERCA DEL PODER
Is 53,10-11; Sal 32; Heb 4,14-16; Mc 10, 35-45
Las lecturas de hoy hablan en una sola voz sobre un tema importante en
cualquier comunidad, incluso en la Iglesia. Se trata del poder, es decir, la
autoridad para unificar y guiar, representar e influir de manera determinante
respecto a una comunidad. Nuestras lecturas de hoy parecen aludir a dos grandes
actitudes acerca del poder. Una es la corriente triunfalista, nacionalista y
gloriosa que define el poder como la capacidad de dominar. Es representada por
los discípulos Santiago y Juan en el Evangelio y también implicada, como la
posición de contraste, por el pasaje de Isaías, que es nuestra primera lectura.
No es la corriente de Dios. Otra es la humilde, abierta y dispuesta a sufrir,
que define el poder como el servicio. Es la corriente personificada por el
Siervo de Yahvé, en Isaías, y proclamada claramente por Jesús, en Marcos.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 16, 6. 8
Te invoco, Dios mío, porque tú me respondes; inclina tu oído y escucha
mis palabras. Cuídame, Señor, como a la niña de tus ojos y cúbreme bajo la
sombra de tus alas.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado
del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende
nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, haz que nuestra voluntad sea siempre dócil
a la tuya y que te sirvamos con un corazón sincero. Por nuestro Señor
Jesucristo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
El siervo del Señor hizo de su vida un sacrificio.
Del libro del profeta Isaías: 53,10-11
El Señor quiso triturar a su siervo con el sufrimiento. Cuando entregue
su vida como expiación, verá a sus descendientes, prolongará sus años y por
medio de él prosperarán los designios del Señor. Por las fatigas de su alma,
verá la luz y se saciará; con sus sufrimientos justificará mi siervo a muchos,
cargando con los crímenes de ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 32,4-5.18-19.20.22.
R/. Muéstrate bondadoso con nosotros, Señor.
Sincera, es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El
ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R/.
Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los
salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R/.
En el Señor está nuestra esperanza, pues él es nuestra ayuda y nuestro
amparo. Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que, en ti, Señor, hemos
confiado. R/.
SEGUNDA LECTURA
Acerquémonos con plena confianza al trono de la gracia.
De la carta a los hebreos: 4, 14-16
Hermanos: Puesto que Jesús es el Hijo de Dios, es nuestro sumo
sacerdote, que ha entrado en el cielo, mantengamos firme la profesión de
nuestra fe. En efecto, no tenemos un sumo sacerdote que no sea capaz de
compadecerse de nuestros sufrimientos, puesto que él mismo ha pasado por las
mismas pruebas que nosotros, excepto el pecado.
Acerquémonos, por tanto, con plena confianza al trono de la gracia,
para recibir misericordia, hallar la gracia y obtener ayuda en el momento
oportuno.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Cfr. Mc 10,45
R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de
todos. R/.
EVANGELIO
Del santo Evangelio según san Marcos: 10,35-45
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de
Zebedeo, y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a
pedirte". Él les dijo: "Qué es lo que desean?". Le respondieron:
"Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando
estés en tu gloria". Jesús les replicó: "No saben lo que piden.
¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con el que yo
seré bautizado?". Le respondieron: "Sí podemos". Y Jesús les
dijo: "Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el
bautismo con el que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi
izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado".
Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra
Santiago y Juan. Jesús los reunió entonces a los Doce y les dijo: "Ya
saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y
los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el
que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser
el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha
venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de
todos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios,
Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la
misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los
hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue
crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al
tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha
del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su
reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que
procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma
adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es
una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del
mundo futuro.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Invoquemos, hermanos, al Señor, que quiere que todos los hombres se
salven y lleguen al conocimiento de la verdad, diciendo: Te rogamos, Señor.
(R/. Te rogamos, Señor.)
Para que el Señor avive el corazón de los fieles y los empuje a
trabajar en la salvación de todos los hombres y en el anuncio del Evangelio a
todos los pueblos, roguemos al Señor.
Para que sean desterradas todas las divisiones que separan a pueblos y
razas, y se mantengan firmes en la sociedad humana la igualdad y la justicia, roguemos
al Señor.
Para que los prófugos, los exiliados, los rechazados por la sociedad y
los abandonados puedan regresar a la patria y para que el Señor conceda a todos
un corazón bondadoso para con los pobres y forasteros, roguemos al Señor.
Para que Dios infunda en nuestros corazones su Espíritu de amor, a fin
de que, revestidos con los mismos sentimientos de Cristo, amemos a Dios en los
hermanos, roguemos al Señor.
Señor, Dios todopoderoso, que en tu Hijo nos has dado un sumo sacerdote
que ha atravesado el cielo para ofrecerte el único sacrificio que expía los
pecados del mundo, escucha nuestras oraciones y haz que, purificados con su
sangre, alcancemos tu gracia y, cumpliendo fielmente tu voluntad, participemos
del cáliz que bebió Cristo y seamos bautizados con el bautismo de su muerte
redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, el don de poderte servir con libertad de espíritu,
para que, por la acción purificadora de tu gracia, los mismos misterios que
celebremos nos limpien de toda culpa. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
Cristo es luz
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte
gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y
eterno. Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne, la luz de tu
gloria brilló ante nuestros ojos con nuevo resplandor, para que, conociendo a
Dios visiblemente, Él nos lleve al amor de lo invisible. Por eso, con los
ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar
el himno de su gloria:
Santo, Santo, Santo…
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 32, 18-19
Los ojos del Señor están puestos en sus hijos, en los que esperan en su
misericordia; para librados de la muerte, y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que la frecuente recepción de estos dones
celestiales produzca fruto en nosotros y nos ayude a aprovechar los bienes
temporales y alcanzar con sabiduría los eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20211017
El poder ha
sido causa de diversos debates dentro de la Iglesia. Por ejemplo, el poder del
Papa en relación con los obispos de la Iglesia universal, el poder de los
laicos para tomar decisiones y ejercer el liderazgo, el poder de las
conferencias episcopales y regionales, así como en otras áreas al interior de
la Iglesia. ¿Hay una parroquia u otra comunidad cristiana que no haya sido
testigo de primera mano de riñas sobre el poder? También ha habido debates
entre la Iglesia y autoridades políticas respecto a la libertad religiosa, el
papel de la Iglesia en la sociedad moderna y otros aspectos. Todos estos
debates suponen un desafío y no son fáciles de resolver. No obstante, siempre
debemos tener presente que la esencia del poder bien ejercitado es el servicio.
miércoles, 6 de octubre de 2021
El DIABLO NO DA TREGUA
El Papa Francisco sabe que el demonio existe y que no descansa en su afán de ponerle trabas a todo cristiano y a cualquier persona de buena voluntad. Por eso es frecuente, en la predicación del Papa, que nos ponga en guardia contra las sutiles acechanzas del diablo. Así lo hizo también el primero de los Papas, san Pedro, quien escribió esto a los creyentes: "Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el demonio, ronda como un león rugiente buscando a quién devorar" (1 Pe 5, 8).
En el evangelio de Lc 11,15-26, nuestro Señor Jesucristo, después de desbaratar los argumentos de sus adversarios, los cuales decían que Él expulsaba a los demonios "por arte de Belzebú, príncipe de los demonios", hizo una oportuna advertencia revelándonos que el diablo, cuando es expulsado de una persona, no se da por vencido, sino que trata de reinstalarse en aquel individuo y la condición del mismo llega a ser peor que la de antes.
Con esa advertencia, nuestro único Maestro nos aconseja que estemos en
guardia, vigilantes, controlando siempre nuestra imaginación, nuestros
sentidos, nuestra sensibilidad, nuestros gustos, para que no se nos filtren por
algún resquicio las astutas insinuaciones del demonio, que es experto en el
engaño.
Sobre todo, cuando tomemos una resolución virtuosa o emprendamos una
buena obra, estemos muy alerta, porque es entonces cuando el demonio arremete
con más ganas, pues no le agradan ni los santos propósitos ni las buenas obras.
Fuente. Misal Diario Pan de la Palabra 8 de octubre 2021
martes, 5 de octubre de 2021
DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo B Domingo 10 de octubre 2021
EL VALOR DE LA SABIDURÍA
Sab 7,7-11; Sal
89; Heb 4, 12-13; Mc 10,17-30
El libro de la Sabiduría presenta el discurso del rey, que expresa su
deseo de compartir cuanto ha llegado a conocer de la sabiduría. Con posibles
alusiones al sueño de Salomón en Gabaón (1Re 3), presenta la sabiduría como
fruto de la oración sincera y humilde, y estimada más que todos los bienes. Los
que el rey enumera, como la belleza, la salud y la luz, eran algunos de los
bienes más estimados por los griegos, que dominaron el contexto cultural del
mundo mediterráneo. Pero la sabiduría vale mucho más que esos bienes. Por
desgracia, el joven rico en el Evangelio de Marcos, que leemos hoy, no ha
aprendido esta lección. Ha acumulado muchos bienes, como riqueza, prestigio,
méritos, y los valora por encima de la sabiduría, que se vive optando por los
pobres y por el seguimiento de Jesús.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 129, 3-4
Si conservaras el recuerdo de nuestras faltas, Señor, ¿quién podría
resistir? Pero tú, Dios de Israel, eres Dios de perdón.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado
del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende
nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que tu gracia continuamente nos disponga y nos
acompañe, de manera que estemos siempre dispuestos a obrar el bien.
Por nuestro Señor Jesucristo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
En comparación con la sabiduría, tuve en nada la riqueza.
Del libro de la Sabiduría: 7, 7-11
Supliqué y se me concedió la prudencia; invoqué y vino sobre mí el
espíritu de sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y en comparación
con ella tuve en nada la riqueza. No se puede comparar con la piedra más
preciosa, porque todo el oro, junto a ella, es un poco de arena y la plata es
como lodo en su presencia.
La tuve en más que la salud y la belleza; la preferí a la luz, porque
su resplandor nunca se apaga. Todos los bienes me vinieron con ella; sus manos
me trajeron riquezas incontables.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 89,12-13.14-15.16-17.
R/. Sácianos, Señor, de tu misericordia.
Enséñanos a ver lo que es la vida, y seremos sensatos. ¿Hasta cuándo, Señor,
¿vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta cuándo? R/.
Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será la vida toda. Alégranos
ahora por los días y los años de males y congojas. R/.
Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos puedan mirar tus obras y tu
gloria. Que el Señor bondadoso nos ayude y dé prosperidad a nuestras obras. R/.
SEGUNDA LECTURA
La palabra de Dios descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
De la carta a los hebreos: 4, 12-13
Hermanos: La palabra de Dios es viva, eficaz y más penetrante que una
espada de dos filos. Llega hasta lo más íntimo del alma, hasta la médula de los
huesos y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Toda creatura es
transparente para ella. Todo queda al desnudo y al descubierto ante los ojos de
aquel a quien debemos rendir cuentas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 3
R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los
cielos. R/.
EVANGELIO
Ve y vende lo que tienes y sígueme.
Del santo Evangelio según san Marcos: 10,17-30
En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo
un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: "Maestro bueno, ¿qué debo
hacer para alcanzar la vida eterna?". Jesús le contestó: "¿Por qué me
llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No
matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no
cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".
Entonces él le contestó: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde
muy joven". Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo una cosa te
falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un
tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme". Pero al oír estas palabras,
el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos:
"¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!".
Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió:
"Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en
el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que
a un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: "Entonces,
¿quién puede salvarse?". Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: "Es
imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible".
Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo
hemos dejado todo para seguirte".
Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o
hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el
Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas,
hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el
otro mundo, la vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios,
Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la
misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los
hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue
crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al
tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha
del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su
reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que
procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma
adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es
una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del
mundo futuro.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Llenos de confianza en el Señor, oremos, hermanos, por todos los
hombres y por todas sus necesidades y digamos confiadamente: Te rogamos, Señor.
(R/. Te rogamos, Señor.)
Para que Dios conceda el espíritu de paciencia y de caridad a los
cristianos perseguidos por su nombre y los ayude a ser testigos fieles y
verídicos de su Evangelio, roguemos al Señor.
Para que Dios conceda prudencia a los gobernantes y honradez a todos
los súbditos, a fin de que se mantengan la armonía y la justicia en la
sociedad, roguemos al Señor.
Para que el Señor, el único que puede hacer prosperar el trabajo del
hombre, bendiga los esfuerzos de los trabajadores y haga que la tierra dé
frutos abundantes para todos, roguemos al Señor.
Para que Dios no permita que en la hora de nuestra muerte, desesperados
y sin acordarnos de él, nos sintamos como arrancados de este mundo, sino que,
confiados y con una gran paz, lleguemos a la vida feliz y eterna, roguemos al
Señor.
Dios nuestro, que juzgas las intenciones y los pensamientos del corazón
humano y ves claramente todo lo que has creado, escucha nuestras oraciones y
atraviesa nuestros corazones con la espada de doble filo de tu palabra, para
que, iluminados por tu sabiduría, valoremos rectamente las cosas terrenas y las
eternas y, libres de la seducción de las riquezas, recibamos el ciento por uno
y la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, las súplicas de tus fieles junto con estas ofrendas que
te presentamos, para que, lo que celebramos con devoción, nos lleve a alcanzar
la gloria del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
El Misterio Pascual y el Pueblo de Dios
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación
darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso
y eterno, por Cristo Señor nuestro. Quien, por su Misterio Pascual, realizó la
obra maravillosa de llamamos de la esclavitud del pecado y de la muerte al
honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de tu
propiedad, para que, trasladados por ti de las tinieblas a tu luz admirable,
proclamemos ante el mundo tus maravillas. Por eso con los ángeles y los
arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu
gloria:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 33, 11
Los ricos se empobrecen y pasan hambre; los que buscan al Señor, no
carecen de nada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, te pedimos que, así como nos nutres con el sagrado
alimento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, nos hagas participar de la
naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20211010
Hay unos que son inteligentes y otros que son educados, pero los sabios son pocos. Hay una diferencia entre la inteligencia y la educación, y entre la sabiduría ensalzada por la Biblia. La sabiduría es la capacidad de vivir bien en este mundo con miras a Dios. Para adquirirla se necesitan muchas capacidades, como el buen juicio, la perspicacia, el entendimiento de la vida en su realidad concreta, el buen gusto, una afición por aprender, un escepticismo sano hacia el orgullo humano y, sobre todo, la fe. Esta sabiduría se adquiere a duras penas, por medio de la experiencia la reflexión profunda y la oración. Son pocos los que poseen la sabiduría. ¿Quiénes son los sabios de nuestro entorno? ¿Cómo vamos a salvaguardar su sabiduría para las generaciones futuras?