Remar Mar Adentro, pretende, como laicos comprometidos, presentar temas de reflexión para vivir el reino de Dios; levantando las anclas en una tarea asumida generosamente. Ricardo Huante Magaña
viernes, 3 de febrero de 2023
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20230205
viernes, 27 de enero de 2023
EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20230129
«Viendo la muchedumbre, subió al
monte ... Subió a un monte porque colocado en la cumbre de la majestad del
Padre dio los preceptos celestiales de la vida. Bienaventurados los mansos ...
El Señor ofrece a los mansos la posesión de la tierra, esto es, de su cuerpo,
aquel que Él mismo tomó. Y como por la mansedumbre de nuestro corazón habita
Jesucristo en nosotros, cuando esto sucede, también quedamos adornados con la
gloria de su cuerpo. Bienaventurados los que lloran ... Se llaman llorantes, no
los que se entristecen llorando la orfandad o las afrentas u otros daños, sino
los que lloran sus pecados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la
justicia ... Ofrece la bienaventuranza a los que tienen hambre y sed de
justicia, manifestando que el perfecto conocimiento de Dios es el que
constituye la avidez de los santos que no puede saciarse hasta que no habiten
en el cielo. Y esto es lo que se expresa con aquellas palabras: porque ellos
serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos... Tanto se complace Dios
en nuestra bondad para con todos, que ofrece su misericordia sólo a los que son
misericordiosos. Bienaventurados los que trabajan por la paz, La
bienaventuranza de los pacíficos es el premio de su adopción. Y por ello se
dice: Porque serán llamados hijos de Dios. El padre de todos es solamente Dios,
y no se puede entrar a formar parte de su familia si no vivimos en paz
mutuamente por medio de la caridad fraterno. Bienaventurados los perseguidos...
Así cuenta en la última bienaventuranza a todos los que sufren todas las cosas
por Jesucristo, se reserva el Reino de los Cielos a éstos, porque en el
desprecio de las cosas del mundo son verdaderos pobres de espíritu» (San
Hilario de Poitiers [c.310-368]. Evangelio de san Mateo, 4).
IV Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo A Domingo 29 de enero 2023
LAS BEATITUDES
Sof 2,3, 3, 12-13. Sal 145; 1 Cor 1, 26-31, Mt 5,1-12
Como no escarmentaron con el castigo infligido a las demás naciones,
ahora el Señor -por medio del profeta Sofonías castigará a su pueblo como al
resto. Pero de la amenaza de destrucción se pasa súbitamente a la promesa de
salvación. El castigo no es de destrucción total, sino un estremecimiento
purificador hacia la creación de "un pueblo humilde y pobre (3, 12)".
De ese pueblo habla Jesús en el inicio de su famoso discurso de la montaña,
focalizado en las bienaventuranzas. Desde el punto de vista estructural, las
beatitudes son ocho bendiciones construidas en dos partes, es decir, la
condición ("dichosos son...") y el resultado ("porque...").
Mateo toma las dos virtudes aprobadas por Sofonías y muchas otras partes del
Antiguo Testamento -la pobreza y la humildad- y las explica de una manera más
detallada y memorable.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47
Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para
que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado
del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende
nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de
nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor Dios nuestro, adorarte con toda el alma y amar a
todos los hombres con afecto espiritual. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los
siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Dejaré, en medio de ti, un puñado de gente pobre y humilde.
Del libro del profeta Sofonías: 2, 3; 3, 12-13
Busquen al Señor, ustedes los humildes de la tierra, los que cumplen
los mandamientos de Dios. Busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá
puedan así quedar a cubierto el día de la ira del Señor.
"Aquel día, dice el Señor, yo dejaré en medio de ti, pueblo mío,
un puñado de gente pobre y humilde. Este resto de Israel confiará en el nombre
del Señor. No cometerá maldades ni dirá mentiras; no se hallará en su boca una
lengua embustera. Permanecerán tranquilos y descansarán sin que nadie los
moleste".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10.
/R Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los
cielos.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al
oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor
al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R/.
SEGUNDA LECTURA
Dios ha elegido a los débiles del mundo.
De la primera carta del apóstol san rabio a los corintios: 1,26-31
Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por
Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los
criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para
humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes;
a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen
nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda
presumir delante de Dios.
En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús,
a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y
nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que
se gloríe en el Señor.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 5, 12
R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los
cielos. R/.
EVANGELIO
Dichosos los pobres de espíritu.
Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se
sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles
y les dijo:
"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de
los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los
sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de
justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán
misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos
los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los
perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los
cielos.
Dichosos serán ustedes, cuando los injurien, los persigan y digan cosas
falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su
premio será grande en los cielos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios,
Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la
misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los
hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue
crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al
tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha
del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su
reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que
procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma
adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es
una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del
mundo futuro.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Invoquemos, hermanos, con corazón unánime y plegaria ferviente, a Dios
Padre, fuente y origen de todo bien: (R/. Escúchanos, Señor.)
Por la santa Iglesia, reunida aquí en el nombre del Señor y extendida
por todo el mundo, roguemos al Señor.
Por nuestra ciudad (nuestro pueblo) de N., por su prosperidad y por
todos los que en ella (él) moran, roguemos al Señor.
Por los que están de viaje, por los enfermos y prisioneros, por los
pobres y todos los que sufren, roguemos al Señor.
Por nuestros hermanos difuntos, para que Dios los reciba en su reino de
luz y felicidad, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que has prometido los pobres y humildes la felicidad del
reino eterno, escucha nuestras oraciones y no permitas que tus fieles se dejen
seducir por los engaños del mundo, antes bien, a semejanza de los humildes del
Evangelio, sigan con fidelidad a su esposo y Señor y experimenten así la fuerza
de su Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, complacido, estos dones que ponemos sobre tu altar en
señal de nuestra sumisión a ti y conviértelos en el sacramento de nuestra
redención. Por Jesucristo nuestro Señor.
PREFACIO
El Misterio de la salvación
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación
darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo Señor nuestro. Quien, compadecido del
extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen María; muriendo en la cruz,
nos libró de la muerte eterna y, resucitando, nos dio vida eterna. Por eso, con
los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin
cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo,
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 30,17-18
Vuelve, Señor tus ojos a tu siervo y sálvame por tu misericordia. A ti,
Señor me acojo, que no quede yo nunca defraudado.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que, alimentados con el don de nuestra redención,
este auxilio de salvación eterna afiance siempre nuestra fe en la verdad. Por
Jesucristo nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20230129
Para el gran padre de la Iglesia, Efrén el diácono (c.
306-373), la Biblia es como la roca que Moisés abrió para los hebreos en el
desierto y que manó de todos lados una bebida espiritual. No podemos beber toda
el agua que nos ofrece; debemos estar satisfechos de que hemos alcanzado al
menos una parte de ella (Commentarios en el Diatesseron, capítulo 1). Las
bienaventuranzas son un buen ejemplo de esto porque han suscitado muchas
interpretaciones diferentes y hasta contradictorias. Para algunos, son una
descripción de todos los rasgos esenciales del cristiano. Para otros, son
ideales a los cuales somos llamados, pero que nunca vamos a realizar
completamente en esta tierra. No faltan aquellos que las critican, como lo hizo
el filósofo Friedrich Nietzche (1840-1900). Las Escrituras son una fuente de la
que nunca cesa de brotar el agua de la revelación divina.
martes, 24 de enero de 2023
CONVERSIÓN DE SAN PABLO, APÓSTOL
"¿Quién nos separará del
amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la
desnudez, los peligros, la espada? Tal como está escrito: Por tu causa somos
como condenados a muerte todo el día; somos considerados como ovejas del matadero.
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por la gracia de Aquel que
nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles
ni los principados, ni el presente ni el futuro, ni los poderes, ni las alturas
ni las profundidades, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor
que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro. (cf Rm 8, 35-39).
El Señor es paciente, y su gracia
se manifiesta de muchas maneras y en muchos lugares. Esperó a Saulo en el
camino a Damasco, para cambiar su corazón y convertirlo en uno de sus más fieles
apóstoles. Para hacerlo santo. Lo abrazó con su luz y su voz mientras se
dirigía hacia la ciudad donde muchos cristianos se habían refugiado. Presas
escondidas y temerosas a las que el Sumo Sacerdote le había autorizado
descubrir y capturar.
Fariseo de nacimiento, guardián
de la ortodoxia
Saulo era un judío, miembro de la
secta de los fariseos, la más estricta. Por lo tanto, era natural que él,
educado en la escuela de Gamaliel, interpretara la más terrible persecución de
los primeros cristianos, no como una injusticia, sino como un necesario
servicio tendiente a conservar íntegra la fidelidad a la observancia de la ley
mosaica. Después de haber expulsado de Jerusalén a los cristianos, decidió ir a
buscarlos todavía hasta Damasco, donde se habían escondido. Pero era justamente
allí donde el Señor ahora esperaba "capturar" a Saulo.
Su encuentro personal con Jesús
Al caer por tierra, Saulo fue
sorprendido por aquella voz misteriosa: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'
Y él dijo: '¿Quién eres, Señor?' Y Él respondió: 'Yo soy Jesús a quien tú
persigues; levántate, entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer'. El
relato continúa diciendo: 'Saulo se levantó del suelo, y aunque sus ojos
estaban abiertos, no veía nada; y llevándolo por la mano, lo trajeron a
Damasco. Y estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió'. (cf Hch 9, 4-9).
Fue el discípulo Ananías - otro
santo que la Iglesia también recuerda hoy - quien le impuso las manos y le
dijo: 'Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde
venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu
Santo. Al instante cayeron de sus ojos como unas escamas, y recobró la vista; y
se levantó y fue bautizado. Tomó alimentos y cobró fuerzas'. (cf Hch 9, 17-19).
Las dificultades de la
evangelización de Pablo
Fue precisamente en Damasco donde
Pablo comenzó a predicar a Jesús en las sinagogas, afirmando que Jesús era el
Mesías y el Hijo de Dios. Luego se trasladó a Jerusalén para encontrarse con
Pedro y los otros apóstoles. Pero para Pablo, al volver a su Tarso natal, su
credibilidad todavía era nula pues, por un lado no pudo superar la perplejidad
de los judíos que lo consideraban un traidor y aún intentaron matarlo; por otro
lado, tenía la necesidad de ganarse la credibilidad de los cristianos que lo
recordaban como el terrible perseguidor. Después de Tarso, Pablo fue a
Antioquía con Bernabé (cf Hch 11,22), donde 'se reunieron con la iglesia por
todo un año, y enseñaban a las multitudes. Fue en Antioquía donde a los discípulos
se les llamó cristianos por primera vez'. (cf Hch 11,25-26). Pablo prosiguió su
camino de evangelización haciendo muchos viajes para llevar la Palabra a todos
los pueblos. Terminó su carrera dando la vida por Cristo en Roma y, de ese
modo, nada ni nadie pudo ya separarlo del amor de Cristo. Pablo es por eso uno
de los más grandes evangelizadores de la historia.
https://www.vaticannews.va/es/santos/01/25/conversion-de-san-pablo--apostol.html
24 de enero 2023
jueves, 19 de enero de 2023
EN COMUNIÓN CON LA TRADICIÓN VIVA DE LA IGLESIA 20230122
«Habiendo oído Jesús que Juan había sido preso, se retiró a Galilea.
¿Por qué se retiró voluntariamente? Para enseñamos que no nos pongamos por
nuestra propia cuenta en la tentación, sino más bien la evitemos y pasemos de
largo. No es cosa culpable el no arrojarse al peligro, sino el no proceder con
fortaleza cuando somos puestos en la tentación. Queriendo, pues, enseñamos
esto, cedió un poco a la envidia de los judíos y se retiró a Cafamaúm. Cumplía
al mismo tiempo con una profecía; y parecía apresurarse a coger en la pesca a
los futuros doctores del universo, pues allá vivían y allá ejercitaban su
trabajo de pescadores. Observa cómo, puesto que ha de ir a los gentiles, toma
siempre ocasión de los mismos judíos. En este caso, con andar poniendo
asechanzas al Precursor y con haberlo enrejado en la cárcel, lo obligan a
retirarse a Galilea de los gentiles. No hace mención de Judá ni nombra todas
las tribus, sino que designa el sitio con estas palabras: Tierra de Zabulón
(...) El pueblo que habita en las tinieblas vio una gran luz. No se refiere
aquí a las tinieblas sensibles sino al error y a la impiedad. Por esto añadió:
Y para los que habitan en la región de sombras mortales, una luz se levantó.
Para que entendieras que no hablaba ni de la luz ni de las sombras que perciben
los sentidos, al hablar de la luz no la llamó simplemente luz, sino luz grande:
esa luz que en otro sitio es llamada luz verdadera. Y al referirse a las
tinieblas, las llamó sombras de muerte. Luego, para declarar que los encontró
cuando no lo buscaban, sino que Dios desde las alturas se les apareció, dijo:
Para ellos una luz se levantó» (San Juan Crisóstomo [c.347-407].
Homilía 14, sobre Mateo).
III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO DOMINGO Ciclo A Domingo 22 de enero 2023