En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No crean que he venido a
abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud.
Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de
cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe
eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los
cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos».
Comentario
En este pasaje, Jesús explica que no vino a eliminar la Ley de Dios,
sino a darle su pleno sentido. Él muestra que los mandamientos no deben verse
solo como normas externas, sino como un camino para vivir la voluntad de Dios
con fidelidad.
Además, enseña que quien cumple y enseña los mandamientos será grande
en el Reino de los cielos. Por eso, el discípulo está llamado a vivir la ley
con coherencia, entendiendo que en Jesús se cumple y se ilumina toda la
enseñanza de Dios.

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