lunes, 16 de julio de 2012

Mucha es la mies y pocos los trabajadores.




Texto bíblico (Mt 9, 35-38)
“Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha”.

Reflexión
La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¿Por qué nuestra oración? Porque como toda oración de petición, nos hace entrar y nos mantiene en la óptica de Dios. El apóstol que ora siempre será un apóstol que trabaja verdaderamente para Dios.

El poder de la fe.




Texto bíblico (Mt 9, 20–22)
Entonces de le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, pensando: «Con sólo tocar su manto, quedaré curada». Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: «Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado». Y desde ese instante la mujer quedó curada.

Reflexión
Gestos populares: tocar una imagen, encender una vela, rezar interminables monótonas avemarías, caminar detrás de un estandarte… puede llegar a ser supersticioso y mecánico, pero Jesús ve más allá de lo gestos, y esto lo conmueve siempre: “Hija, ¡qué grande es tu fe! Tu fe te ha salvado” 

jueves, 12 de julio de 2012

Escúchanos, Señor, y sálvanos.




Texto bíblico (Sal 59, 2-5)
Líbrame de mis enemigos, Dios mío, defiéndeme de los que se levantan contra mí; líbrame de los que hacen el mal y sálvame de los hombres sanguinarios. Mira cómo me están acechando: los poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado de mi parte, Señor, sin culpa mía, se disponen para el ataque. Despierta, ven a mi encuentro y observa,

Reflexión
Escúchanos, Señor, y sálvanos. En estas palabras se resume el clamor de una persona o de todo un pueblo que pide loa protección de Dios contra sus enemigos y perseguidores. En los momentos difíciles, cuando te sientas amenazado o pases por penurias y pruebas, acuérdate de Jesucristo e invócalo con mucha confianza. Él es nuestro Salvador.

Tu eres mi servidor…




Texto bíblico Is 49, 1-5)
¡Escúchenme, costas lejanas, presten atención, pueblos remotos! El Señor me llamó desde el seno materno, desde el vientre de mi madre pronunció mi nombre. El hizo de mi boca una espada afilada, me ocultó a la sombra de su mano; hizo de mí una flecha punzante, me escondió en su aljaba. El me dijo: «Tú eres mi Servidor, Israel, por ti yo me glorificaré». Pero yo dije: «En vano me fatigué, para nada, inútilmente, he gastado mi fuerza». Sin embargo, mi derecho está junto al Señor y mi retribución, junto a mi Dios. Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó desde el seno materno para que yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza.

Reflexión
Nuestra sociedad necesita la voz de los profetas. Muchos que tienen esa vocación les da miedo comprometerse. Es más cómodo no decir nada. De este silencio deberemos responder ante el Señor que nos dio esa vocación.

Padre santo, damos la fuerza para predicar tu mensaje con determinación.

Busquen primero el Reino y su justicia…




Texto bíblico (Mt 6, 33-34)
“Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción”.

Reflexión
“Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura”. Esto nos dice Jesús luego de exhortarnos a tener confianza en la Providencia y a no vivir afanados por las cosas materiales. Trabaja siempre honradamente, y a la vez ten firme confianza en los auxilios de nuestro Padre Dios.

jueves, 5 de julio de 2012

Ojo por ojo…




Texto bíblico (Mt 5, 38-42)
"Ustedes han oído que dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia  al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes. No le vuelvas la espalda".

Reflexión
En la antigüedad, el pueblo elegido tenía normas hasta para pagar los daños ocasionados en una riña. Era la famosa ley del talión, de la que forma parte el "Ojo por ojo y diente por diente", que cita nuestro Señor para invitamos a una conducta sin venganza ni resentimientos. Si has recibido alguna injuria, perdona de corazón y no busques el desquite.

miércoles, 4 de julio de 2012

Donde está tu tesoro, ahí está tu corazón.




Texto bíblico (Mt 6, 19-21)
"No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho los destruyen, donde los ladrones perfo­ran las paredes y se los roban. Más bien acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho los destruyen, ni hay ladrones que perforen las paredes y se  los roben; porque donde está tu tesoro, ahí también está tu corazón.

Reflexión
Jesús nos aconseja que no atesoremos en la tierra, donde todo perece, sino "en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben". Nuestro Señor no reprueba el ahorro sano y previsor; condena la acumulación ambiciosa de bienes, y nos invita a que más bien hagamos méritos para el cielo.