miércoles, 13 de mayo de 2026

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR Domingo 17 de mayo 2026


 


 

ANTÍFONA DE ENTRADA.

Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya (Hech 1, 11).

 

GLORIA

Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.

Amén.

 

Oración colecta. Concédenos, Dios todopoderoso, rebosar de santa alegría y, gozosos, elevar a ti una cumplida acción de gracias, ya que la ascensión de Cristo, tu Hijo, es también nuestra victoria, pues a donde llegó él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...

 

Monición: El encuentro de los apóstoles conJesús resucitado durante cuarenta días, los prepara para la misión. Jesús les promete el Espíritu Santo para que sean sus testigos en todos los rincones de la tierra. Escuchemos.

 

PRIMERA LECTURA (Hech 1, 1-11)

 

Del libro de los Hechos de los Apóstoles

 

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.

Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".

Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra".

Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse". Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 46)

 

R. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

 

Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. / R.

Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. / R.

Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. / R.

 

Monición: Dios, nos dice san Pablo en la segunda lectura, manifestó en Jesús su fuerza, lo resucitó y lo hizo sentar a su derecha y lo constituyó Señor de todos y cabeza suprema de la Iglesia. Escuchemos.

 

SEGUNDA LECTURA (Ef 1, 17-23)

 

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios

Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo. Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.

Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual sino también del futuro.

Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la

Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.

Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Mt 28, 19. 20)

 

R. Aleluya, aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. R. Aleluya, aleluya.

 

Monición: Jesús nos deja de herencia un nuevo mandamiento: "ámense unos a otros, como yo los he amado". Amarnos es el único camino para que la sociedad nos reconozca que somos discípulos de Jesús. Escuchemos.

 

EVANGELIO (Mt 28, 16-20)

 

Del santo Evangelio según san Mateo A. Gloria a ti, Señor.

 

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.

Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo". Palabra del Señor. A. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

PROFESIÓN DE FE

 

CREDO de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Amén.

 

ORACIÓN UNIVERSAL

Sacerdote: Pongamos, hermanos, nuestra mirada en Jesús, sacerdote eterno, que ha subido al cielo para interceder por nosotros, y pidámosle por las necesidades de todos los hombres. Digamos con fe y esperanza:

TODOS: Tú, que estás sentado a la derecha del Padre, escúchanos, Señor.

1.         Para que Cristo, desde el trono de su gloria, venga en ayuda de su Iglesia, que lucha en medio de las dificultades del mundo, y no permita que sus fieles se dejen cautivar por los bienes temporales. Roguemos al Señor.

2.         Para que Jesús, el Señor, que prometió que, al ser elevado sobre la tierra, atraería a todos hacia sí, revele su nombre a los hombres que aún no lo conocen. Roguemos al Señor.

3.         Para que Jesús, que está junto al Padre, llene de esperanza a los que sufren enfermedades en el cuerpo o angustias en el espíritu. Roguemos al Señor.

4.         Para que el Señor, elevado al cielo, nos envíe el Espíritu Santo, para que nos enseñe a amar los bienes de arriba y a no dejarnos cautivar por las cosas de la tierra. Roguemos al Señor.

Sacerdote: Dios, Padre todopoderoso, que has resucitado y lo has hecho Señor del universo, concédenos lo que, con te hemos pedido. Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina, por los siglos de los siglos. TODOS: Amén.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

Al ofrecerte, Señor, esta festividad de la ascensión, concédenos que por este santo intercambio, nos elevemos también nosotros a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

PREFACIO

El misterio de la Ascensión

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque el Señor Jesús, Rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte, ante la admiración de los ángeles, ascendió (hoy) a lo más alto de los cielos, como Mediador entre Dios y los hombres, Juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales. No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra confianza en llegar, como miembros suyos, a donde él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido. Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN.

Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya (Mt 28, 20).

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Dios todopoderoso nos permites participar en la tierra de los misterios divinos, concede que nuestro fervor cristiano nos oriente hacia el cielo, donde ya nuestra naturaleza humana está contigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.


 


 



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