El sentido profundo de las bienaventuranzas implica la
confianza en Dios y la práctica del amor fraterno. El reinado de Dios que Jesús
nos anuncia no se contrapone al compromiso generoso de los discípulos. Quienes
hayan conocido la bondad de Dios en su vida, aprenderán el mensaje más valioso:
Dios es un Padre bondadoso y fiel que siempre acompaña a sus hijos. Desde esa
profunda convicción el discípulo aprenderá a reorientar sus relaciones consigo
mismo, con los demás y con sus bienes materiales. Cada vez que un discípulo
recuerda cuántos favores ha recibido de Dios, está siendo invitado a ser
hospitalario y generoso con los emigrantes y los que carecen de empleo o
seguridad social. En el rostro de las personas generosas se asoma la dicha del
Reino de Dios que nos promete Jesús.
Remar Mar Adentro, pretende, como laicos comprometidos, presentar temas de reflexión para vivir el reino de Dios; levantando las anclas en una tarea asumida generosamente. Ricardo Huante Magaña
sábado, 16 de febrero de 2019
sábado, 9 de febrero de 2019
DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C Domingo 10 de febrero 2019
DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO
Ciclo C
Domingo 10 de febrero 2019
LA FUERZA DEL LLAMADO
El capítulo sexto nos refiere la
sorprendente experiencia de la gloria de Dios que tuvo Isaías, dando inicio así
a su misión profética. Quien había servido al Señor como sacerdote ahora
pondría a su servicio su capacidad de lenguaje. Aunque Isaías era consciente de
su condición pecadora y de su incapacidad para contemplar y hablar con sus
"labios impuros" de la grandeza de Dios, se sintió purificado por
Dios y se dispuso a sacudir la conciencia adormecida de los hijos de Israel. En
el Evangelio de san Lucas, el Señor Jesús constituye a Simón, el pescador de
Betsaida, en pescador de hombres. Para cumplir esa tarea tendrá que aprender a
vivir confiando en la palabra de Jesús. La pesca extraordinaria conseguida en
esa jornada había sido la gran revelación. La palabra del maestro era digna de
crédito, se podría vivir confiadamente, obedeciendo sus órdenes e
instrucciones.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 94, 6-7
Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador
nuestro, porque él es nuestro Dios.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a
quienes ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te
adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios
Padre todopoderoso. Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que
quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del
mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú
Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
ORACIÓN COLECTA
Te rogamos, Señor, que guardes con incesante amor a
tu familia santa, que tiene puesto su apoyo sólo en tu gracia, para que halle
siempre en tu protección su fortaleza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Aquí estoy Señor, envíame.
Del libro del profeta Isaías: 6, 1-2. 3-8
El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor,
sentado sobre un trono muy alto y magnífico. La orla de su manto llenaba el
templo. Había dos serafines junto a él, con seis alas cada uno, que se gritaban
el uno al otro: "Santo, santo, santo es el Señor, Dios de los ejércitos;
su gloria llena toda la tierra".
Temblaban las puertas al clamor de su voz y el
templo se llenaba de humo. Entonces exclamé: "¡Ay de mí!, estoy perdido,
porque soy un hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de
labios impuros, porque he visto con mis ojos al Rey y Señor de los
ejércitos". Después voló hacia mí uno de los serafines. Llevaba en la mano
una brasa, que había tomado del altar con unas tenazas. Con la brasa me tocó la
boca, diciéndome: "Mira: Esto ha tocado tus labios. Tu iniquidad ha sido
quitada y tus pecados están perdonados".
Escuché entonces la voz del Señor que decía:
"¿A quién enviaré? ¿Quién irá de parte mía?". Yo le respondí:
"Aquí estoy, Señor, envíame".Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 137, 1-2a. 2 bc-3. 4-5. 7c-8.
R/. Cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque
escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles. Te adoraremos
en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu
amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan al
escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa.
R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así
concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya
soy, no me abandones. R/.
SEGUNDA LECTURA
Esto es lo que hemos predicado y lo que ustedes han
creído.
De la primera carta del apóstol san Pablo a los
corintios: 15, 1-11
Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les
prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los
salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído
en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí:
que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue
sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le
apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos
hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más
tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.
Finalmente, se me apareció también a mí, que soy
como un aborto. Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último
de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol. Sin embargo, por la gracia de
Dios, soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he
trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios,
que está conmigo. De cualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que
nosotros predicamos y esto mismos lo que ustedes han creído. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Mt 4, 19
R/. Aleluya, aleluya.
Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de
hombres. R/.
EVANGELIO
Dejándolo todo, lo siguieron
Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11
En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de
Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la Palabra de Dios.
Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían
desembarcado y estaban lavando las redes.
Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le
pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la
multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar
adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro,
hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu
palabra, echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de
pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros,
que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y
llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se
arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy
un pecador!". Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de
asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y
a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo
a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego
llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador
del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo
Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los
siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado,
no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por
nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del
Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra
causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y
resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado
a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y
muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de
vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una
misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que
es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del
mundo futuro.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Oremos, hermanos, al Padre del Unigénito, al Hijo
del Dios eterno y al Espíritu, fuente de todo bien: R/ Escúchanos, Señor.
Para la Iglesia inmaculada del Dios verdadero,
extendida por todo el mundo, pidamos la plena riqueza del amor de Dios,
roguemos al Señor.
Para los que gobiernan los pueblos y tienen en su
mano el destino de los hombres, pidamos el espíritu de justicia y el deseo de
servir con dedicación a sus súbditos, roguemos al Señor.
Por los débiles que se ven oprimidos y por los
justos que sufren persecución, oremos a Jesús el Salvador.
Para nosotros mismos, pidamos al Señor un temor
filial, un amor ferviente, una vida feliz y una santa y buena muerte, roguemos
al Señor.
Dios nuestro, de grandeza infinita, que has
confiado a nuestros labios impuros y a nuestras fuerzas débiles la misión de
proclamar el Evangelio, escucha las oraciones de tu familia y susténtanos con
tu Espíritu, para que tu palabra sea acogida por los hombres con corazón
generoso y abierto y dé fruto abundante en todo el mundo. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor Dios nuestro, que has creado los frutos de la
tierra sobre todo para ayuda de nuestra fragilidad, concédenos que también se
conviertan para nosotros en sacramento de eternidad. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
PREFACIO
El Misterio de la salvación
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo Señor nuestro. Quien,
compadecido del extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen María;
muriendo en la cruz, nos libró de la muerte eterna y, resucitando, nos dio vida
eterna. Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros
celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo,
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna
en el cielo. Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 106, 8-9
Demos gracias al Señor por su misericordia, por las
maravillas que hace en favor de su pueblo; porque da de beber al que tiene sed
y les da de comer a los hambrientos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que quisiste hacernos participar de un
mismo pan y un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera, que, hechos uno en
Cristo, demos frutos con alegría para la salvación del mundo. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20190210
20190210 UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las
tareas y urgencias se multiplican y disminuyen los voluntarios dispuestos a
colaborar, tanto en la iglesia como en la sociedad. Los apóstoles, activistas,
voluntarios, misioneros que se deciden a destinar su tiempo y energías al
servicio de un proyecto benéfico para los demás, no escuchan una orden
terminante de parte de Dios. Es un descubrimiento más discreto. La vocación al
servicio predicando la palabra de Dios, atendiendo a los enfermos, o limpiando
los mares de basura resulta de una doble toma de conciencia: se descubre por un
lado una urgente necesidad y se cae en la cuenta de que uno dispone de
habilidades y recursos para atender dicho problema. Quienes nos sabemos
llamados a servir por el bautismo, advertimos que esa doble toma de conciencia
es un llamado de Dios. Nuestra libre decisión es la que nos permitirá dar el
sí.
jueves, 7 de febrero de 2019
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre
"Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (Heb
13, 8). Esta solemne declaración que encontramos en la Carta a los hebreos es
uno de los "credos" más admirables y elocuentes. La Palabra, que
desde el principio estaba junto a Dios y era Dios (cf Jn 1, 1), en la plenitud
de los tiempos vino al mundo y, por obra del Espíritu Santo, se encarnó en el
seno de la Virgen Santísima. Se hizo hombre sin perder su condición divina. Muerto
y sepultado, resucitó como lo había anunciado, y está a la derecha del Padre
para interceder siempre por nosotros. Jesucristo es siempre el mismo: ayer, hoy
y siempre. Jesucristo es inmutable e imperecedero.
sábado, 2 de febrero de 2019
viernes, 1 de febrero de 2019
DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO Ciclo C Domingo 3 de febrero 2019
El relato de vocación de Jeremías
nos sirve como clave de lectura para comprender el episodio sobre el
desencuentro que nos relata san Lucas en el Evangelio. Los vecinos de Nazaret
no asimilan la proclamación misericordiosa de Jesús. Ellos quisieran escuchar
palabras amenazadoras de su parte contra los enemigos de Israel. El Señor
solamente tiene palabra de gracia. No se escandaliza de la cerrazón de sus
vecinos, pues ha sabido leer inteligentemente la historia de los grandes
profetas de Israel. Ni Elías ni Eliseo se dejaron imponer prejuicios en contra
de los extranjeros, antes bien desvelaron el rostro compasivo de Dios ante la
viuda de Sarepta y ante el leproso sirio llamado Naamán. Jesús no cede a la
presión popular y desde el comienzo padece violencia. Resiste porque el Padre
fiel a su promesa, le asiste y acompaña.
ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 105, 47
Sálvanos, Señor y Dios nuestro;
reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea
nuestra gloria el alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor Dios nuestro,
adorarte con toda el alma y amar a todos los hombres con afecto espiritual. Por
nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Te consagré profeta para las
naciones.
Del libro del profeta Jeremías:
1, 4-5.17-19
En tiempo de Josías, el Señor me
dirigió estas palabras: "Desde antes de formarte en el seno materno, te
conozco; desde antes de que nacieras, te consagré como profeta para las
naciones. Cíñete y prepárate; ponte en pie y diles lo que yo te mando. No
temas, no titubees delante de ellos, para que yo no te quebrante.
Mira: hoy te hago ciudad
fortificada, columna de hierro y muralla de bronce, frente a toda esta tierra,
así se trate de los reyes de Judá, como de sus jefes, de sus sacerdotes o de la
gente del campo. Te harán la guerra, pero no podrán contigo, porque yo estoy a
tu lado para salvarte". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 70, 1-2. 3-4a.
5-6ab.15ab y 17
R/. Señor, tú eres mi esperanza.
Señor, tú eres mi esperanza, que
no quede yo jamás defraudado. Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha
mi oración y ponme a salvo. R/.
Sé para mí un refugio, ciudad
fortificada en que me salves. Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame,
Señor, de los malvados. R/.
Señor, tú eres mi esperanza;
desde mi juventud en ti confío. Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me
apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
Yo proclamaré siempre tu justicia
y a todas horas, tu misericordia. Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir
alabándote es mi orgullo. R/.
SEGUNDA LECTURA
Entre estas tres virtudes: la fe,
la esperanza y el amor, el amor es la mayor de las tres.
De la primera carta del apóstol
san Pablo a los corintios: 12, 31-13,1
Hermanos: Aspiren a los dones de
Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo
hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy
más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera
el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado
sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio
las montañas, sino tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos
mis bienes y aunque me dejara que mar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, clamor es
servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es
grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la
injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía
sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.
El amor dura por siempre; en
cambio, el don de profecía se acabará; el don de lenguas desaparecerá y el don
de ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia y de profecía
son imperfectos. Pero cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto
desaparecerá.
Cuando yo era niño, hablaba como
niño, sentía como niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre,
hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente,
pero después será cara a cara. Ahora sólo conozco de una manera imperfecta,
pero entonces conoceré a Dios como él me conoce a mí. Ahora tenemos estas tres
virtudes: la fe, la esperanza y el amor; pero el amor es la mayor de las tres.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO Lc
4, 18
R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para
llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.
EVANGELIO
Jesús, como Elías y Eliseo, no
fue enviado tan sólo a los judíos.
Del santo Evangelio según san
Lucas: 4, 21-30
En aquel tiempo, después de que
Jesús leyó en la sinagoga un pasaje del libro de Isaías, dijo: "Hoy mismo
se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír". Todos le
daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus
labios, y se preguntaban: "¿No es éste el hijo de José?".
Jesús les dijo: "Seguramente
me dirán aquel refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo' y haz aquí, en tu propia
tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm”. Y
añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había
ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la
lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país;
sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía
en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del
profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era
de Siria". Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron
de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta un
precipicio de la montaña sobre la que estaba construida la ciudad, para
despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre
Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo
invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios nacido del
Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por
quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y
se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio
Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las
Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo
vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo
en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por
los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la
resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Invoquemos, hermanos, con corazón
unánime y plegaria ferviente, a Dios Padre, fuente y origen de todo bien: (R/.
Escúchanos, Señor)
Por la santa Iglesia, reunida
aquí en el nombre del Señor y extendida por todo el mundo, roguemos al Señor.
Por nuestra ciudad (nuestro
pueblo) de N., por su prosperidad y por todos los que en ella (él) moran,
roguemos al Señor
Por los que están de viaje, por
los enfermos y prisioneros, por los pobres y todos los que sufren, roguemos al
Señor.
Por nuestros hermanos difuntos,
para que Dios los reciba en su reino de luz y felicidad, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que en el profeta
recibido por los extranjeros y rechazado en su tierra natal, manifestaste el
drama de la humanidad que recibe o rechaza la salvación, escucha nuestras
oraciones y haz que nunca falten en la Iglesia misioneros que, llenos de
audacia, proclamen con valentía el Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, complacido, estos
dones que ponemos sobre tu altar en señal de nuestra sumisión a ti y
conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo nuestro
Señor.
PREFACIO
Prefacio III para los Domingos
del Tiempo Ordinario
Nuestra Humanidad salvada por la
humanidad de Cristo
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios poderoso y eterno. Porque reconocemos como la obra de tu
poder admirable no sólo haber socorrido nuestra débil naturaleza con la fuerza
de tu divinidad, sino también el haber previsto el remedio de nuestra misma
naturaleza mortal, y así con lo que fue la causa de nuestra ruina, con eso
mismo nos diste la salvación, por Cristo, Señor nuestro. Por Él, los ángeles
cantan con júbilo eterno y nosotros nos unimos a sus voces, cantando
humildemente tu alabanza
Santo, Santo, Santo es el Señor,
Dios del universo.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal
30,17-18
Vuelve, Señor tus ojos a tu
siervo y sálvame por tu misericordia. A ti, Señor me acojo, que no quede yo
nunca defraudado.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que,
alimentados con el don de nuestra redención, este auxilio de salvación eterna
afiance siempre nuestra fe en la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO 20190203
Afortunadamente
Dios sigue asistiendo con su gracia a aquellos discípulos que le sirven con
valentía en situaciones realmente críticas. Sigue habiendo pastores que asisten
a los jóvenes desorientados y confundidos por el señuelo del dinero abundante
que les ofrecen los grupos delincuenciales. En medio de tanta indiferencia de
buena parte de la sociedad, Dios asiste y acompaña a los que hoy son "murallas
de bronce, columnas de hierro" ante tanta violencia. Estos mártires, es
decir, testigos de la resurrección de Jesús, están ahí para documentar nuestra
esperanza. Dios continúa activo y presente aliado de un pueblo que sufre. La
prolongación de la violencia en nuestra sociedad nos puede arrancar no
solamente algunos bienes materiales, sino otros más valiosos: la confianza en
Dios, la solidaridad con las víctimas, la disposición a perdonar. Nuestro
corazón se podría contaminar con el resentimiento y el deseo de venganza. Eso
nos aleja del camino del Señor
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