jueves, 22 de enero de 2026

Evangelio del 23 de enero 2026 Marcos 3, 13-19

 



En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios.

Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre de Boanergues, es decir "hijos del trueno"; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a Judas Iscariote, que después lo traicionó.

 Reflexión

En Marcos 3, 13-19, Jesús no elige a los Doce por su perfección, sino por su disponibilidad. Los llama uno a uno, los invita a estar con Él y luego los envía en misión. La iniciativa es siempre de Jesús: Él conoce las fragilidades de cada apóstol, pero confía en que la cercanía con Él los transformará.

Este pasaje nos recuerda que la vocación cristiana nace del encuentro y de la relación, no del mérito. Antes de hacer, está el estar con Jesús. Desde ahí brota la misión, que no se vive en soledad, sino en comunidad, con diversidad de rostros, historias y temperamentos. Dios sigue llamando hoy, contando también con nuestras limitaciones, para construir su Reino desde la comunión y el servicio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario