ANTÍFONA DE ENTRADA
Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos
en tu honor y alabanzas a tu nombre.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso. Señor,
Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que
quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del
mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú
Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que gobiernas los cielos y la tierra,
escucha con amor las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida
transcurran en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina
contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías: 49, 3. 5-6
El Señor me dijo: “Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi
gloria”. Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que
fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en
torno suyo —tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza—. Ahora, pues,
dice el Señor: “Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus
de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de
las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la
tierra”. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 39
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Esperé en el Señor con gran confianza; él se inclinó hacia mí y escuchó
mis plegarias. Él me puso en la boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios.
R.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: “Aquí estoy”. R.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que
deseo: tu ley en medio de mi corazón. R.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios,
tú lo sabes, Señor. R.
SEGUNDA LECTURA
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 1-3
Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, mi
colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos
ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo,
así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo
Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de
Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor. Palabra de Dios. R. Te
alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, aleluya.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. A todos
los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios. R.
EVANGELIO
Del santo Evangelio según san Juan: 1, 29-34
En aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y
exclamó: “Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Este es
aquel de quien yo he dicho: ‘El que viene después de mí, tiene precedencia
sobre mí, porque ya existía antes que yo’. Yo no lo conocía, pero he venido a
bautizar con agua, para que él sea dado a conocer a Israel”. Entonces Juan dio
este testimonio: “Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y
posarse sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me
dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el
que ha de bautizar con el Espíritu Santo’. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio
de que éste es el Hijo de Dios”. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor
Jesús.
PROFESIÓN DE FE
CREDO NICENO_CONSTANTINOPOLITANO
Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un sólo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios,
Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la
misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los
hombres, y por nuestra salvación bajo del cielo, y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue
crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al
tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha
del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino
no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede
del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y
gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa,
católica y apostólica. Confieso que hay un sólo Bautismo para el perdón de los
pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
ORACIÓN UNIVERSAL
Sacerdote: Oremos, hermanos, al Señor y pidámosle que escuche
compasivamente nuestras plegarias. Oremos diciendo:
TODOS: Escucha, Señor, nuestra oración.
1. Por la santa Iglesia de Dios, para que Dios, nuestro Señor, le
conceda la paz y la unidad, y la proteja en todo el mundo. Roguemos al
Señor.
2. Por los gobernantes de nuestra patria y de todas las naciones, para
que Dios, nuestro Señor, dirija sus pensamientos y decisiones hacia una paz
verdadera. Roguemos al Señor.
3. Por los que están en camino de conversión, para que Dios, nuestro
Señor, les abra la puerta de su misericordia y les dé parte en la vida nueva de
Cristo Jesús. Roguemos al Señor.
4. Por nuestros familiares y amigos que no están ahora aquí con
nosotros, para que Dios, nuestro Señor, escuche sus oraciones y lleve a la
realidad sus deseos. Roguemos al Señor.
Sacerdote: Padre todopoderoso, que en Cristo, Cordero pascual y luz de
las naciones, invitas a todos los hombres a formar parte del pueblo de la nueva
alianza, escucha nuestras oraciones y, con la fuerza de tu Espíritu, afianza en
nosotros la gracia del bautismo, para que toda nuestra vida manifieste el
mensaje alegre del Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.
TODOS: Amén.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en estos misterios, porque
cada vez que se celebra el memorial de este sacrificio, se realiza la obra de
nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
PREFACIO
Nuestra humanidad salvada por la humanidad de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte
gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y
eterno. Porque reconocemos como obra de tu poder admirable no sólo haber
socorrido nuestra débil naturaleza con la fuerza de tu divinidad, sino también
el haber previsto el remedio en nuestra misma naturaleza mortal, y así, con lo
que fue la causa de nuestra ruina, con eso mismo nos diste la salvación, por
Cristo, Señor nuestro. Por él, los ángeles cantan con júbilo eterno y nosotros
nos unimos a sus voces, cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo,
Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en
él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad, para que, saciados con el
pan del cielo, vivamos siempre unidos en tu amor. Por Jesucristo, nuestro
Señor. Amén.

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